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Bruneo 2019, la impronta del Bruñal
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D.O. ARRIBES

Bruneo 2019, la impronta del Bruñal

Actualizado 23/02/2024 11:41
Redacción

La asociación enológica Cata Añada volvía a reunirse días atrás para realizar una de sus catas ciegas, en esta ocasión con un vino de la villa zamorana de Fermoselle

Este viernes la asociación Enológica Cata Añada, como viene siendo habitual en el restaurante Hispania 20, presenta los resultados de una de sus últimas catas ciegas, en este caso con un vino de Arribes elaborado en la localidad zamorana de Fermoselle:

Bruneo 2019, D.O. Arribes del Duero (Bruñal*)

Bruneo nace de una pasión por recuperar variedades de uvas muy escasas y únicas en el Parque Natural de Arribes del Duero.

Estas uvas son las de las variedades Bruñal, Juan García y Malvasía de Arribes, que nacen en cepas viejas de entre 70 y 120 años arraigadas en bancales soleados de suelos graníticos en el entorno del cañón fluvial del río Duero. Elaboran vinos exclusivos siguiendo métodos tradicionales y criterios de cultivo ecológico. Saltándose los estándares vitivinícolas potenciando la tipicidad y singularidad de la comarca y elaborando lo más artesanal posible los vinos para conseguir ediciones muy limitadas en la producción de botellas con tres referencias diferentes: Bruneo Juan García, Bruneo Malvasía, y la que nos atañe hoy, Bruneo Bruñal.

Desean crear vinos 100% ecológicos de alta calidad cumpliendo así con un objetivo muy importante: la sostenibilidad agroambiental. Asimismo, crear una visión nueva sobre la “España olvidada”, una percepción que sea lo más atractiva posible para potenciar el crecimiento de estas zonas despobladas del territorio nacional.

Parque Natural Arribes del Duero

En el oeste de Zamora y Salamanca, donde el Duero se hace frontera con Portugal, el río se encajona formando los cañones más profundos y extensos de toda la Península Ibérica durante casi 200 kilómetros. Aquí se localiza el Parque Natural Arribes del Duero, un espacio privilegiado en el que destaca la belleza agreste de su paisaje granítico y una rica y variada fauna y flora. En 2015 fue declarado por la UNESCO Reserva de la Biosfera.

El valle que forma el río es un resguardo natural que disfruta de temperaturas más tibias que la Meseta Castellana, por lo que posee un microclima que permite el cultivo de viñedos de frontera con Portugal.

La bodega:

la crianza de los vinos se realiza en barricas de roble francés y dentro de una antigua bodega en la villa de fermoselle. En este espacio se mantienen unas temperaturas constantes de 14 grados y una humedad óptima para su maduración. Tanto las zonas de elaboración como las de fermentación permanecen en lugares que hablan de la historia vitivinícola en su concepto más clásico.

La bodega histórica subsiste como ejemplo de sostenibilidad y respeto al medio ambiente. El aislamiento térmico natural perdura como modelo de eficiencia energética. La bodega está creada para una renovación del sistema del aire natural que favorece la ventilación. Esta enseñanza ancestral ha supuesto un modelo a seguir para tomar conciencia de la importancia de llevar a cabo acciones concretas para aliviar el cambio climático.

La Denominacion de Origen

En 1988 se realizan los primeros contactos con la Administración para obtener la Denominación de Origen. Habría que esperar diez años, hasta el 24 de septiembre de 1998, para que fuera otorgado el calificativo 'Vino de la Tierra de Arribes del Duero'. Esta Asociación, tras años de esfuerzo, unificaba así dos zonas de tradición vitivinícola localizadas entre Zamora y Salamanca, y vinculadas geográficamente por el recorrido fluvial del Duero. El 27 de julio de 2007 se obtiene la Denominación de Origen Arribes.

Este marchamo de calidad viene a reconocer la tradición vitivinícola de la comarca, y ello supone la valoración de variedades autóctonas minoritarias y la reactivación de una zona cuya población sigue manteniendo la ilusión por el cultivo de esos viñedos arraigados en bancales, legado histórico de sus antepasados.

Historia

Los primeros pobladores en la zona de Las Arribes del Duero fueron los Vettones, a los que se le ha hecho honores en la marca, no podemos olvidarnos de los romanos que son los que comenzaron los bancales para poder trabajar estas complicadas tierras.

En 1870 aparece la filoxera* y gran parte de la población emigra a Sudamérica. A principios del Siglo XX Las Arribes del Duero se recuperan replantando con injertos americanos.

En la gran mayoría de las casas de Las Arribes del Duero disponían de bodegas subterráneas, en las que los viticultores elaboraban sus vinos, después los vendían en la zona regidos por una 'asociación de medidores' desplazándose con animales de carga, como los mulos, burros... que utilizaban también para las labores del campo.

Después se crearon cooperativas vitivinícolas. En el 1992 se comenzaron las andaduras para crear Arribes del Duero, la idea era unificar todas las bodegas en una con modernas instalaciones, no se consiguió la unión pero el resto sí. Los socios vienen de tradición familiar vitivinícola. Después de muchos años de lucha y en parte gracias a esta bodega se crea la Denominación de Origen Arribes.

El viñedo

Se encuentran situados entre bancales, y paredones, estos permiten “agarrar “la tierra y poderla mantener, en las empinadas laderas. Por esto los suelos son poco profundos con presencia de granitos y pizarras blandas donde se introducen las raíces de las cepas, esto produce un perfecto drenaje, la pizarra acumula la humedad en la épocas de lluvias y la aprovechan las raíces en el verano, soportando sin lluvias incluso en épocas de sequía. También es un regulador térmico, en los inviernos permite conservar el calor durante el día y lo va desprendiendo gradualmente en la noche, atenuando así la bajada de temperaturas y evitando así las heladas.

Se producen 103 Hectáreas de viñedo. Se hacen controles de maduración en campo para poder comenzar la vendimia de manera manual en el momento óptimo del fruto.

Clima

En esta cuenca del rio Duero encontramos un microclima mediterráneo, los viñedos orientados al “mediodía”, reciben así una gran luminosidad y mediante las laderas se protegen a las cepas del viento frio.

LA CATA:

Vista: de capa alta, color cereza picota madura, buena lagrima, brillante y límpido.

Nariz: complejo, aroma a uvas pasas y recuerdos balsámicos a trementina.

Boca: aterciopelado, sedoso, elegante y final ligeramente amargo.

Relacion calidad/precio: regular, 43,00 euros.

PUNTUACION: 92

00-60 defectuoso

61-70: regular

71-80: correcto.

81-85: bueno.

86-90: muy bueno.

91-95: excelente.

96-100: extraordinario.

Variedad: bruñal

Graduacion: 14º %

Consumo: entre 16-18 ºc

Maridaje: quesos curados, embutidos y carnes a la parrilla.

Variedad (Bruñal*)

Etimológicamente la palabra bruñal puede tener su origen en la palabra bruna o bruno, que según el diccionario de la Real Academia Española significa “de color negro u oscuro”. No hay que confundir bruñal (Vitis vinifera L.) con bruñal silvestre (Prunus spinosa), cuyos frutos son los bruños o endrinas.

La variedad bruñal ha sido localizada principalmente en la zona de Arribes del Duero, mayoritariamente en los términos municipales de Corporario10 y Villarino de los Aires. Dicha zona geográfica conocida como Arribes del Duero, situada en el oeste de las provincias de Salamanca y Zamora, en Castilla y León, presenta una orografía accidentada, con frecuentes laderas y profundos valles donde se cultiva con dificultad el viñedo y donde ha perdurado hasta la actualidad, asentándose mayoritariamente sobre bancales. La situación geográfica de esta comarca, junto a su carácter orográficamente accidentado y de cultivo costoso, ha provocado que algunos viñedos hayan permanecido relativamente aislados, por lo que se han conservado poblaciones de cepas que constituyen un material vegetal que puede ser de gran interés genético.

Filoxera*

Durante la segunda mitad del siglo XIX los viñedos de Europa fueron atacados por plaga de origen americano que provocaron una crisis vitivinícola sin precedentes, la filoxera, una plaga producida por un insecto minúsculo que fue introducido en Europa hacia 1863 junto con plantas importadas de Estados Unidos.

Se trataba de un hemíptero que parasitaba la vid americana, en la que vivía sin dañarla, pero al transferirlo a la vid europea se descubrió que devastaba sus raíces provocándole la muerte.

Edición y fotografía: Javier Bragado

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