Decenas de personas, en su mayoria descendientes directos de Palomares de Alba, se congregaron en los alrededores de la ermita de Otero para festejar esta tradición
La ermita de Otero se llenó de fieles como ocurre en cada cada primer lunes del mes de septiembre. La festividad de la Virgen de Otero congregó a decenas de personas primero por la mañana en la eucaristía y procesión, y posteriormente por la tarde en la celebración de la tradicional romería de las sandías.
Los fieles, en su mayoria descendientes directos de Palomares de Alba, disfrutaron de una merienda y de un sorteo de dos cestas. Además, María Teresa Martín Hernández fue homenajeada y su hijo Ángel Luis Cabrera recogió un detalle por parte de la organización hacia la homenajeada.