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Las 10 claves para prevenir las intoxicaciones alimentarias en verano
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REGLAS DE ORO

Las 10 claves para prevenir las intoxicaciones alimentarias en verano

SOCIEDAD
Actualizado 31/07/2022 12:42
Redacción

Sencillos consejos a seguir para evitar las enfermedades provocadas por una inadecuada manipulación o conservación de los alimentos

Toma nota de las 10 claves para prevenir intoxicaciones alimentarias durante el verano. Hay que recordar que las altas temperaturas favorecen el desarrollo de microorganismos, y además en verano hay una mayor tendencia a comer fuera de casa y es más probable que no se mantengan los alimentos a las temperaturas adecuadas.

Por este motivo, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda la observación de las siguientes normas, basadas en las llamadas 'Reglas de Oro' para la preparación higiénica de los alimentos de la Organización Mundial de la Salud.

La adopción de estas sencillas precauciones evitará numerosas enfermedades provocadas por una inadecuada manipulación o conservación de los alimentos.

  1. Consumir alimentos que hayan sido tratados o manipulados higiénicamente: No se debe consumir leche cruda sin tratamiento térmico previo. Las carnes, pescados y productos de repostería deben estar refrigerados o congelados. En los establecimientos de restauración es obligatorio el empleo de ovoproductos en la elaboración de platos a base de huevo crudo como mayonesas, salsas, cremas, etc. en los que no se alcancen los 75 °C. Si preparas estos alimentos en casa, debes consumirlos inmediatamente, no aprovechar las sobras y, de no consumir de inmediato, conservarlos en frío. El lavado de los huevos no está recomendado, pero si lavas los huevos antes de utilizarlos porque estén muy sucios, debes hacerlo inmediatamente antes de su uso.
  2. Cocinar correctamente los alimentos de origen animal: Los alimentos pueden estar contaminados por microorganismos, los cuales pueden ser destruidos por el calor. La temperatura a la que debe someterse el alimento debe ser suficiente para que este alcance un mínimo de 70 °C en el centro del producto, al menos durante 2 minutos. Es posible guiarse por el cambio de color que se produce en el centro de la carne o del pescado.
  3. Consumir los alimentos inmediatamente después de ser cocinados: Evita dejar los alimentos cocinados a temperatura ambiente. Es la mejor manera de que no proliferen los gérmenes.
  4. Conservar correctamente los alimentos cocinados: Los alimentos que no puedan ser consumidos inmediatamente o las sobras que se quieran guardar, deben mantenerse bajo la acción del calor, por encima de 60 °C, o del frío, a 5 °C como máximo. Con el fin de prevenir la anisakiasis, si vas a preparar en casa pescado crudo o poco cocinado, hazlo después de haberlo mantenido congelado durante cinco días a una temperatura de -20 °C o inferior. Esta temperatura solo se alcanza en frigoríficos de tres estrellas o más. Si tu frigorífico tiene menos de tres estrellas, compra el pescado ya congelado.
  5. Calentar suficientemente los alimentos cocinados: Para conservarlos después de su preparación, puedes mantener caliente hasta su consumo aquellos alimentos que lo permitan (sopas, purés, guisos...). Otro tipo de alimentos que no puedan ser sometidos a calor (ensaladas, gazpachos, etc.), deben ser refrigerados inmediatamente. Las sobras de comidas deben refrigerarse lo antes posible, no debiendo estar más de 2 horas a temperatura ambiente.
  6. Evitar el contacto entre alimentos crudos y cocinados: Un alimento cocinado puede volver a contaminarse por contacto con los alimentos crudos o con objetos que anteriormente hayan contactado con un alimento crudo (cuchillos, tablas, superficies, trapos, etc.). El trapo de cocina o la bayeta puede ser un excelente vehículo de contaminación. Es preferible usar papel de cocina.
  7. Máxima higiene a la hora de manipular los alimentos: La persona que manipule alimentos, debe observar unas estrictas prácticas higiénicas. Es imprescindible que tenga las manos siempre limpias, que las lave cada vez que haga falta y siempre que haga uso del servicio. Las superficies donde se manipulan los alimentos (tablas de cortar, encimeras), así como los utensilios de cocina, deben mantenerse limpios.
  8. Mantener los alimentos fuera del alcance de insectos, roedores y animales de compañía: No hay que olvidar que los animales pueden ser portadores de gérmenes patógenos y parásitos que originan enfermedades de transmisión alimentaria.
  9. Utilizar exclusivamente agua potable: Las aguas envasadas o aguas de la red pública de distribución en la población son potables. No se debe beber ni usar agua procedente de pozos que no esté potabilizada.
  10. No consumir alimentos perecederos que estén expuestos a temperatura ambiente: En bares, cafeterías, restaurantes, etc., todos los alimentos perecederos deben estar protegidos por vitrinas y conservados en condiciones sanitarias adecuadas. Deben estar refrigerados siempre que sea preciso.
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