, 26 de junio de 2022
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Papá, ¿por qué somos de Unionistas?
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Papá, ¿por qué somos de Unionistas?

OPINIóN
Actualizado 21/05/2022 10:32
Tomás González Blázquez

¿Entonces no quieres llevar la bufanda? Puedes llevar la de abuela, esta otra del ascenso a Primera RFEF…

No, no, yo voy con mi banderín, como el día del Real Unión. Llevo este pequeño, que el palo del otro que he hecho es más peligroso.

Sí, hijo, mejor, que desde hace unos cuantos años todo aficionado que entra a un estadio es un presunto delincuente mientras no se demuestre lo contrario, incluso tenemos que ir con las botellas de agua destapadas.

Pues yo necesito cantimplora que llevo al cole, que mira el calor que va a hacer esta tarde, aunque lo hayan retrasado a las ocho y media.

Claro, además con las veces que has preguntado que cuando llegaba el partido contra el Calahorra, sin importarte si iba a servir de algo, si estaríamos a un punto de la fase de ascenso o si sería una simple despedida de la temporada… No puedes faltar hoy. Ni tú, ni ningún aficionado de Unionistas en el Reina Sofía.

Papá, ¿y qué es lo que ha ocurrido con el césped?

Nada que no tenga arreglo, hijo, seguro que tanto el Ayuntamiento de la ciudad como la junta directiva del club, y nuestros cordiales vecinos del Monterrey, se ponen pronto de acuerdo para que la siguiente liga comience con normalidad. Como dice siempre tu abuelo, “por San Gregorio la pipa en el hoyo”, y el caso es que ya vamos con algo de retraso, pero se conseguirá que Salamanca conserve a su equipo más puntero en Primera RFEF.

¿Se va a hablar de eso en la asamblea de esta mañana?

Por supuesto, aunque esta vez no me da tiempo a llegar. Los que participen decidirán lo más prudente para el club. Para bien o para mal, lo comprendan mejor unos o escandalice más a otros, tiene que pesar de alguna manera que nuestro equipo desapareció porque la gestión del dinero fue deficiente. Detrás de muchas tardes de gloria y goles históricos hubo despilfarro y desorganización. Imagino que no se habrá olvidado tan pronto.

Te refieres a la Unión, ¿verdad? A veces hay gente que habla de ella como si todavía jugara.

Sí, algunos se expresan como si no hubiera desaparecido el 18 de junio de 2013. Mi consejo es que no discutas nunca por ello. Si crees, como yo, que ese día sucedió algo lo suficientemente importante como para derramar unas cuantas lágrimas, puedes afirmarlo sin miedo a equivocarte. Pero a la vez, evita que eso te haga enemistarte con nadie, porque el fútbol nunca es ni será lo suficientemente importante como para enfadarte con un amigo, con un vecino, con un hincha de otro equipo.

¿Es por eso que cantáis en el minuto 23?

Exacto, y luego decimos que “Unión sólo hubo una”. Decirlo es legítimo y necesario. Porque la Unión no es ni mía, ni del abuelo, ni de los de Unionistas, ni de los del Salamanca CF UDS, ni de los indiferentes. Fue y es un sentimiento de todos los que amamos esa institución que ya cesó en su actividad. A todos nos duele pero nadie debería patrimonializar una historia que duró noventa años.

Papá, yo no la conocí, pero sería un espectáculo haber visto “cuando el equipo volcado lucha y brega con amor”.

A veces sí luchaba y bregaba, con mucho amor, y otras con menos. Eso pasaba entonces y pasará siempre. El fútbol es de los jugadores, suele decirse, pero yo me atrevo a decir que al mismo nivel es de nosotros, los aficionados: los que no somos tan entendidos como esos “panenkitas” tan expertos en el bloque bajo y en la presión tras pérdida, que parecen convertir un juego simple en una ingeniería de caminos; los que vivimos ajenos a las tertulias pretenciosas en las que se vende humo y se busca la supervivencia profesional a costa de difundir falacias; los que recelamos de los oscuros entramados federativos y de los organigramas que tanto complican un deporte atractivo por lo pasional y lo sencillo.

Bueno, papá, no te enrolles tanto, que hay que ir preparando todo para el partido de hoy. Ya sabes que mi jugador favorito es el 23, a ver si sale en el once titular.

Ya veremos. Pero fíjate bien en la grada, que siempre hay bastantes camisetas con ese dorsal, como la que voy a llevar yo, pues ese número nos recuerda por qué somos de Unionistas.

Fotografía publicada tras el partido Unionistas-Real Unión (2-1) disputado el 24 de abril de 2022. Falta un tercer socio, que estaba esa mañana a nuestro lado, se llama también Tomás González y el 10 de septiembre de 1989 me llevó al fútbol por primera vez (UD Salamanca 0-1 CE Sabadell).

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