Viernes, 27 de mayo de 2022
Volver Salamanca RTV al Día
Salamanca, la patria de los libros
X

Salamanca, la patria de los libros

OPINIóN
Actualizado 24/04/2022 09:47
Carlos Javier Salgado Fuentes

Salamanca y los libros llevan siglos siendo un matrimonio bien avenido, no pudiendo entenderse la literatura española sin Salamanca y sin recordar la biblioteca de la Universidad, teniendo aquí el Día del Libro su más insigne patria.

Como cada 23 de abril, los libros se han erigido en protagonistas en nuestra provincia, celebrándose una nueva edición del Día del Libro, que ha contado con diferentes actividades organizadas por ayuntamientos salmantinos.

Y es que, si hay un lugar en el que los libros tienen una tradición es en Salamanca, pues no hay que olvidar que la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca es precisamente la biblioteca universitaria más antigua de Europa, siendo creada en el año 1254 por el rey Alfonso X ‘el Sabio’.

De esta biblioteca, llaman la atención por su peculiar historia los globos terráqueos, adquiridos a mediados del siglo XVIII por Diego de Torres Villarroel, y que ante el rechazo de las autoridades universitarias de la época a que pudiesen introducirse en el inventario de la biblioteca algo que no fuesen libros, pudieron hacerse un hueco en ella gracias al ingenio de Torres Villarroel, que pudo esquivar esa prohibición al inventariarlos como “libros redondos”.

Ciertamente, la Biblioteca General Histórica de la USAL es una verdadera joya, pues conserva numerosos manuscritos y medio millar de incunables, entre los que destaca por su antigüedad el Liber Canticorum et horarum de la reina Sancha de León (esposa de Fernando I de León), del siglo XI, el manuscrito más antiguo que conserva esta biblioteca histórica.

A ello habría que sumar por importancia literaria otros manuscritos como el Libro de Buen Amor del arcipreste de Hita, Las virtuosas y claras mujeres, de Álvaro de Luna, o el Cancionero del marqués de Santillana, además de manuscritos autógrafos de Fray Luis de León, Alfonso de Madrigal o Francisco Sánchez “el Brocense”.

Un fondo bibliográfico de gran valor que se suma a grandes hitos de la literatura protagonizados por Salamanca, pues fue en nuestra capital provincial donde Antonio de Nebrija creó su célebre Grammatica en 1492, siendo esta la primera gramática en español.

Asimismo, Salamanca también fue el lugar donde vio la luz el ejemplo más antiguo de poesía en leonés (o asturleonés), caso de las Redondillas compuestas por Manuel Herrera de Gallinato en 1629, fruto del concurso poético en sayagués convocado por la Universidad de Salamanca con ocasión del nacimiento del príncipe Baltasar Carlos, y que se adelantó una década al Pleitu ente Uviéu y Mérida pola posesión de les cenices de Santa Olaya del asturiano Antón de Marirreguera.

Por otro lado, ha de destacarse también que el libro sobre ajedrez más antiguo conservado fue publicado también en la ciudad de Salamanca, en este caso en el año 1496, titulado Repetición de amores y arte de ajedrez, siendo su autor Luis Ramírez de Lucena.

Pero además, la relevancia de las tierras salmantinas para la literatura española se refleja en el hecho de que importantes obras hayan sido ambientadas en Salamanca. Así, en el siglo XVI la “Tragicomedia de Calisto y Melibea” (más conocida como “La Celestina”), de Fernando de Rojas o el anónimo y afamado “La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades” son perfectos ejemplos de ello.

Del mismo modo, en el siglo XVII las tierras salmantinas tuvieron relevancia en la obra del autor más famoso de las letras españolas, Miguel de Cervantes Saavedra, siendo Béjar la primera localidad mencionada en “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” (1605), al ser el Duque de Béjar el mecenas que permitió la edición de dicha obra, mientras que en 1613 Cervantes ambientó su obra “El licenciado Vidriera” en la ciudad de Salamanca. Y fue precisamente en esta obra en la que se recogió la afamada frase “Salamanca, que enhechiza la voluntad de volver a ella a todos los que de la apacibilidad de su vivienda han gustado”.

En todo caso, tras dicha época dorada para Salamanca, ésta ha continuado siendo un foco de relevancia para la literatura hispánica. Así, en 1840 José de Espronceda desarrollaba en la capital provincial su obra “El estudiante de Salamanca”, habiendo pasado por la ciudad de Salamanca importantes figuras de nuestra literatura como Torrente Ballester, Miguel de Unamuno o Víctor García de la Concha, además de autores salmantinos entre los que cabría destacar, por ejemplo, a Carmen Martín Gaite.

Y es que Salamanca y los libros llevan siglos siendo un matrimonio bien avenido, no pudiendo entenderse la literatura española sin Salamanca, como tampoco podría escribirse la historia de las bibliotecas de España sin recordar la de la Universidad de Salamanca instituida en 1254. Por ello, podemos decir que el Día del Libro tiene su más insigne patria en Salamanca.

Comentarios...