, 22 de mayo de 2022
Volver Salamanca RTV al Día
La rosca del Lunes de Aguas
X

La rosca del Lunes de Aguas

OPINIóN
Actualizado 21/04/2022 10:12
Eutimio Cuesta

Yo comentaba, hace tiempo, que había indagado sobre el origen del Lunes de Aguas, y no había dado con la pista; solo me apoyaba en el “documento oficial”, que habla de la casa de la Mancebía y de sus pornaes, y me quedaba ahí; pero estoy casi seguro, (pensándolo mejor), de que la festividad del Lunes de Aguas no tiene su origen en esos decretos, sino en la amenaza de la sequía y sus consecuencias: las grandes hambrunas.

Y, a este fenómeno natural sancionador, los curas se lo achacaban al pecado, y así se lo machacaban desde el púlpito: “el pecado es el causante de tantos males”. Y se le insistían tanto que labrador terminaba por creérselo. Y hacía propósito de la enmienda, se imponía la penitencia, se santiguaba al tiempo de levantarse, rezaba su padrenuestro y miraba al cielo implorante. Y, dentro de su asombro por las prédicas del cura, rebuscaba su culpa en el bolsillo del chaleco de su conciencia, y se interrogaba ¿qué he hecho yo de malo para merecer eso? Y la misma pregunta se formulaban los campos, y los productos de la tierra, y los pájaros, y todos los seres vivos, e incluso, las cosas todas, que pueblan la tierra.

Y aquel enfado divido por el desacato humano había que aplacarlo, y, para el menester, los clérigos se inventaron plegarias, cantos, triduos, misas, bendiciones, rogativas y letanías dirigidas a toda la corte celestial, que los fieles seguían con gran devoción y esperanza; y, aquí, en Macotera, nuestros antepasados eligieron el segundo lunes de Pascua, el de la Octava, para implorar al Niño Jesús el agua confortadora, que regara los campos sedientos, manantiales, charcas y fuentes.

Y los niños no tenían escuela y asistían a la rogativa con cascabeles, esquilas y cencerras para insistir en el lamento de sus padres.

Y para completar el día de plegaria, por la tarde, se iba y se va de romería a degustar las viandas a la sombra de la arboleda del río, de las Cárcavas, del monte o de cualquier sitio. Y existía la costumbre de que los peques, después de la rogativa, tomaban una cesta e iban a casa de los familiares a buscar el huevo, para hacer la tortilla y el flan, y la rosca bañada.

Y así era en todos los pueblos de la España seca, y cada uno sacaba en procesión a su patrona o santo o santa de su devoción, invocando su intercesión ante el Hacedor, para que escuchara la plegaria del pueblo,

Y la celebración de las rogativas, pro agua, arranca en el pontificado de San Gregorio Magno en el año 590. Tenían lugar dos veces al año: en la festividad de San Marcos (25 de abril) y los tres días anteriores a la Ascensión, conocidas como rogativas y letanías mayores; además el Papa y los obispos podían prescribirlas en cualquier época del año en calamidades y necesidades públicas perentorias.

Es posible que las rogativas de san Marcos suplantaran a las Robigalia romanas, tradicionales festejos de carácter agrícola, que se celebraban en la misma fecha (25 de abril), en honor del dios Robigo, con procesiones a través de los campos y sacrificios de animales, que tenían, como objetivo, interesar a aquella divinidad pagana en el cuidado y protección de los sembrados.

Comentarios...