Tener una simple fuga de agua puede suponer un incremento importante del gasto de agua en nuestro hogar. Pero hay otras formas efectivas de favorecer un consumo responsable de agua y de contribuir al medio ambiente. Estos son los consejos esenciales del Ministerio para la Transición Ecológica y que nos ayudarán a conseguir hogares más sostenibles.
Descubre fugas: Anota la cifra que marca el contador de agua antes de acostarte y vuelve a leerlo a la mañana siguiente antes de que se realice algún consumo. Si la cifra del contador ha cambiado, es posible que tengamos alguna fuga.
Cierra o repara el grifo que gotea: El goteo aparentemente inocuo de un grifo puede suponer, a la larga, pérdidas de agua muy significativas. Un grifo que gotea pierde alrededor de 30 litros de agua cada día.
Si sales de viaje, cierra la llave de paso: Si vas a ausentarte de tu vivienda durante unos días y no tienes instalado ningún sistema de riego automático, es mejor cerrar la llave de paso del agua. Así se evitan pérdidas de agua por pequeñas fugas o inundaciones por roturas imprevistas.
Ahorrar agua en la cocina
Lavando a mano también se puede ahorrar: Si utilizamos un pequeño barreño de agua para enjabonar la vajilla y otro para el aclarado (o los propios senos del fregadero, con el tapón puesto), el consumo de agua se reduce sustancialmente. S
Al comprar una lavadora, elegir un modelo de bajo consumo: Considerando las mejoras de eficiencia, los modelos de lavadora de bajo consumo serían los que utilizan hasta 44 litros por lavado (para 5 Kg de capacidad de carga). O un máximo de 47 litros si tienen 7 kilos de capacidad de carga.
A la hora de comprar un lavavajillas, elegir un modelo de bajo consumo: Podemos considerar que un lavavajillas nuevo consume poco agua si su gasto por lavado es inferior a 10 litros.
Seleccionar programas de lavado eficientes: Algunos programas de lavado consumen apenas la mitad de agua que otros. Consulta el manual de instrucciones y mira los consumos de agua y energía de cada programa.
Detergentes, mejor sin fosfatos: Los fosfatos que contienen los detergentes contribuyen a la proliferación de algas en ríos y embalses, privando de oxígeno a la fauna acuática.
No tirar el aceite usado por el fregadero: Guárdalo en un pequeño bidón. Cuando se llene, puedes utilizarlo para hacer jabón o llevarlo al punto limpio.
Si te gusta el agua fría, ponla en la nevera: Para tener el agua fresquita, no dejes correr el grifo: mete una botella con agua en la nevera.
Ahorrar agua en el baño
La ducha en vez del baño: Una ducha consume, por término medio, una cuarta parte del agua que requiere un baño: para llenar la bañera hacen falta unos 200 litros de agua, mientras que una ducha de cinco minutos consume unos 50.
Instalar en la ducha un rociador eficiente: Los rociadores de ducha eficientes consumen unos 6-7 litros de agua por minuto, frente a los 12-15 litros de los tradicionales.
Controlar tu tiempo de ducha: Debajo de la ducha es fácil perder la noción del tiempo. Hay artilugios sencillos y baratos, como los relojes de arena impermeables, que nos permiten saber cuándo han transcurrido 4 ó 5 minutos.
Abrir el grifo sólo cuando necesites el agua: Mientras te enjabonas, puedes cerrar el grifo. Haz lo mismo mientras te lavas los dientes o te afeitas.
Usar bien la cisterna del WC: Si tu cisterna tiene un pulsador doble, utiliza la opción de descarga reducida cuando necesites poca agua. Utilizarás sólo la mitad del agua que contiene la cisterna y lograrás el mismo resultado.
Si el agua caliente tarda en llegar: Puedes utilizar un cubo o barreño para recoger el agua de la ducha hasta que salga caliente. Con ella puedes regar las plantas, fregar suelos, etc.
Colocar una papelera en el baño: Así será más fácil evitar que el inodoro se utilice como si fuera un cubo de la basura. Ahorrarás agua y evitarás su contaminación.