En estos días, en que la fragilidad del ser humano se manifiesta tan desamparada, este puente podría ser un símbolo. Sus piedras resisten los embates del tiempo.
Parece que se fueran a caer de un momento a otro, pero hay un orden, un amor que las sostiene y las libra de convertirse en ruinas. Para que el agua fluya, para que la vida (todos somos la vida) se siga sosteniendo.
José Luis Puerto / Foto de Carlos Santiago