De continuo tejemos entre todos el relato del mundo. Es lo que hace esta anciana, ensimismada en su labor, reiterando el gesto de Penélope, para espantar el fantasma de la muerte y la desaparición.
Nuestras abuelas, nuestras madres ya tejían así. Entregadas en cuerpo y alma a su labor -aunque no lo supieran- mantenían la llama del existir del mundo.
José Luis Puerto / Foto de Carlos Santiago