El Atlas Nacional de Mortalidad en España permite realizar una aproximación, desde el punto de vista más siniestro, el de la muerte, a las peculiaridades de cada zona, directamente relacionadas con la forma en que viven y mueren sus habitantes. Los datos del extraídos de ese estudio señalan también en rojo a otro municipio de Salamanca, Beleña, donde tanto el porcentaje de fallecimientos como la probabilidad de morir son igualmente excesivos.
Y es que Beleña cuenta también con una concurrida residencia para personas mayores, uno de los aspectos -aunque ni mucho menos el único- que pueden ayudar a explicar estos altos índices. Los resultados del Atlas revelan que allí encontramos es un riesgo de paro cardíaco un 67 % superior a la media nacional mientras que el riesgo general de muerte en la localidad aumenta un 25 % respecto a otras.
El riesgo por fallecer por un paro cardíaco es también curiosamente similar en Béjar, otra localidad en la que encontramos un alto porcentaje de personas mayores. Además, a la capital bejarana se le une un factor añadido pues presenta un riesgo un 40 % superior a la media de fallecer por cáncer de estómago, una constante en toda la comarca. La patología se suele asociar a una alimentación baja en vegetales. A pesar de ello, la capital bejarana está por debajo de la media del riesgo de muerte estimado.