Sin alimentos no hay vida. Y, para conseguirlos, hemos de trabajar. Es lo que hacen estas dos mujeres, ante este pacífico alineamiento de los sacos de patatas, recogidas y envasadas en ellos, para transportarlos y llevarlos a los lugares de venta.
Cuántas hambrunas habrán aliviado las patatas. De niños, escuchábamos el dicho: "-Convéncete, Angelita, / que no hay cena más barata / que la patata." Tubérculos benéficos para todos, cuánto les debemos...
José Luis Puerto / Foto de Carlos Santiago