Como expresara Novalis, traído por Juan Ramón Jiménez al pórtico de su 'Platero', donde hay niños se halla siempre viva la edad de oro. Es lo que ocurre aquí: en esta imagen de niños fascinados ante una perspectiva de inocencia que a los adultos se nos escapa.
Fascinación del juego, de los objetos encantados, de todo aquello que una de estas noches volverán a regalar unos reyes de oriente. ¡La edad de oro! Porque luego ya entramos sin remedio en la de la razón (o de la sinrazón).
José Luis Puerto / Foto de Ángeles Rebollo