La localidad de Carpiobernardo retrocedió ayer al medievo para celebrar la XIII Jornada Medieval en honor a Bernardo del Carpio. Este año se cumplió la decimotercera edición de una fiesta que se ha afianzado año tras año en la provincia de Salamanca y que atrae al municipio a un gran número de curiosos.
Durante todo un día, las calles se engalanaron a la manera de la época medieval, y los habitantes y miembros de la Asociación Cultural Bernardo del Carpio se transformaron con vestimentas propias de la época a la que se trasladan. Desde la mañana hasta la noche se sucedieron gran variedad de actividades como exhibiciones de cetrería, exposiciones de estandartes, escudos y fotografía, animación de calle, guiñoles y juegos medievales para niños, artesanos, finalizando con la lectura de romances al anochecer a la luz de las antorchas en los restos del castillo de Bernardo.
Esta jornada medieval se trata de una celebración distinta a tantos mercados medievales que han proliferado por nuestra provincia y comunidad. En este caso en especial, se busca recordar a un personaje que acabó convirtiéndose en héroe gracias a la tradición oral, recogida en el romancero, que fue muy conocido en generaciones pasadas y posteriormente cayendo en el olvido en beneficio de otros caballeros más conocidos.