Otro Campus que se nos va. Últimas líneas de este relato de campus que comenzó hace menos de un mes en Carbajosa y que acaba hoy aquí, en Pollensa, con las lágrimas de la despedida del Campus Rudy Fernández 2017.
Campistas y entrenadores se han fundido en el ya tradicional abrazo sobre la pista de baloncesto que ha acogido durante esta intensa e inigualable semana todos los entrenamientos y competiciones y que hoy se ha convertido en un mar de emociones.
Antes de las emociones, el agradecimiento a padres, entrenados, entrenadores y a todos los que han puesto su grano de arena para que este extraordinario campus haya vuelto a ser una realidad. Agradecidos y emocionados, llegó el momento de despedirse, de decirnos hasta pronto, de empezar unos días de descanso y comenzar la vuelta a tierras charras, recordando esta decimoprimera edición y deseando volver para vivir y contar la número doce.
Fotos: Alex López