El corral de Teófilo está poblado de un gran número de animales que cada día este jubilado de Villoria cuida con mimo y dedicación. Alimenta a sus gallinas, cabras, ocas y conejos con el grano que él mismo muele y las hortalizas que cultiva en su huerto. Toda su vida ha sido un trabajador nato y, ahora que disfruta de la jubilación, se mantiene activo todo el día, atendiendo a sus animales y el huerto. Es muy frecuente verle por las calles del municipio llevando su carretilla repleta de productos que comparte con sus seres queridos.
Fotografías: Mercedes Corredera