Sotoserrano vivió esta tarde la emoción de las vaquillas con los mejores protagonistas posibles, los propios vecinos. Un total de cuatro animales se soltaron para disfrute de las peñas y todos los valientes que quisieron saltar al ruedo. La plaza Mayor, convertida en coso taurino, se llenó por completo de público que abarrotó los burl
aderos, balcones y hasta el último rincón. La charanga El Bombazo no dejó de animar los diferentes lances de la capea, en la que todo transcurrió con mucha diversión y ningún percance de consideración. Esta actividad, junto con la última verbena, a cargo de la orquesta Ácido. En el descanso se sorterá la cesta de San Ramón