Santa Teresa vuelve a la clausura de la iglesia de la Anunciación al igual que lo hizo cuando la abandonó el pasado jueves, arropada por sus fieles, en su mayoría albenses que no quisieron perderse la ocasión de despedirse de la santa hasta el próximo mes de octubre.
En esta ocasión Santa Teresa estuvo acompañada en la procesión por el retrato de Enrique de Ossó portado por las teresianas. Por delante un día de fiesta en el que los actos religiosos ceden protagonismo entre otros actos a un encierro de novillos, capea, gigantes y cabezudos y una novillada mixta.