Como si se hubieran oído las plegarias, la lluvia daba una tregua este domingo para que decenas de agricultores dedicaran sentidas plegarias a San Isidro durante la celebración de su festividad.
La eucaristía, oficiada en la iglesia parroquial, daba paso a la procesión del santo, arropado en todo momento por labradores de Peñaranda y comarca a los que se unieron autoridades locales. El acto finalizaba con la ya tradicional bendición de los campos, llevada a cabo por primera vez por el copárroco de Peñaranda, Lauren Sevillano.
La festividad ponía su punto y final con el tradicional convite y una comida de fraternidad, en la que se sucedieron anécdotas y análisis sobre la situación de las cosechas y la previsión de recogida que se espera para este año de lluvias.