No logro entender la desafección de algunos españoles con su país. Me indican que se trata de ignorancia, prepotencia, avaricia, imposición, estupidez, represión, falso orgullo, gañanería, autoritarismo, imbecilidad, snobismo, tontería o explotación. Incluso que España está sin terminar de hacer. Entonces? ¿cómo hemos compartido durante más de 500 años Historia, cielo, tierra y posada? Me propuse encontrar las claves que nos han mantenido unidos esos cinco siglos.
En la búsqueda, unos me aseguraron que la sutura de España han sido el oro y la plata de las colonias. Otros, que la religión con sus ritos, cultos y misterios. Algunos, que la represión y el temor. Dos o tres, que la solidaridad entre los pueblos hispanos. Bastantes, que la explotación de unos territorios por otros utilizándolos como mercados protegidos. Varios, que el mérito es de la monarquía. Uno o ninguno, que es obra de nuestros sagaces políticos y hombres de Estado. Hasta hubo quienes creen que la argamasa han sido la paciencia y el coraje. Esta última clave no la entendí muy bien y pedí explicaciones. Esto fue lo que me dijeron;
Los españoles derrochamos paciencia y coraje para desbrozar las olas del mar Tenebroso, descubrir mundos y abrir veredas en las selvas. Paciencia y coraje cuando las gloriosas espadas se volvieron cuchillos. Paciencia y coraje para sacrificar la vida en la Tierra por el éxtasis en los cielos. Paciencia y coraje para vivir en un país con un destino perenne de frontera. Paciencia y coraje para sobrevivir a la plaga de guerras fratricidas que nos han diezmado. Paciencia y coraje para emigrar al extranjero a cosechar nostalgias. Paciencia y coraje para soportar a tanto canalla, ladrón, sinvergüenza, parásito, bobo, nacionalista disgregador, fantasioso, demagogo, esnob, avaricioso, desleal, ignorante, mentiroso, manipulador e imbécil. Paciencia y coraje para ver como los simples, y los de siempre, emponzoñan España con flaquezas, distancias cortas, pasitos de hiel y deslealtades, queriendo convertirla en rincones?
-¡Basta! ¡Basta! ?grité. Se me estaba acabando la paciencia.
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