Viernes, 19 de abril de 2019

Un tigre llamado Tomislav

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Interesante poemario del croata Tomislav Marijan Bilosni, traducido por Zeljka Lovrenci y publicado en Salamanca, el cual será presentado este 16 de septiembre en la Sala de la Palabra del Teatro Liceo.

1.

Digo el tigre y aparece Tomislav.

La Libertad es esto; y la Poesía también,

como la nieve tibia, como el Tigre que nació en calle de la Paz, allá por la ciudad croata de Zadar…

Y más que la razón aparente, conviene anclarse en la imaginación, conviene metamorfosearse, tener confianza en uno mismo y confesar, como lo hace ese Poetón que apellida Marijan Bilosni: “El tigre y yo/ Yo y el tigre/ El tigre y el tigre…”. O también:

 

El tigre es cada sentimiento

El tigre es cada sentido

El tigre es todo valor

él es yo mismo

 

Ente sílaba y sílaba, el tigre que hace su contento o su paño de lágrimas o su alter ego.

 

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2.

Mientras tanto, yo en mi Salamanca, a orillas del río Tormes, degusto el variadísimo menú preparado -por un maestro- para comensales que están en ayunas de buena carne y alma de tigre, digo de Poesía, quiero decir de imaginación,

un tridente que pulsa otra realidad y convoca o trae hacia nosotros imágenes de gran temperatura.

Vuelve el poeta de Zadar y nos dice: “Allá donde hace tiempo estuvo el mundo/ hoy aparece el tigre”. Es cierto, porque vemos (o imaginamos) al tigre atravesando fronteras, de Malasia a San Petersburgo; de Bengala a Siberia; de Irán a la selva más impenetrable…

¡Cómo vagamundea este Tigre llamado Tomislav!

 

3.

[Img #418617]En otra vida, cuando la reencarnación de los hinduistas, ya sabemos en qué felino debemos intentar reconocer al poeta de la calle de la Paz. Él ya está preparado para esto: “El tigre es cada uno de mis recuerdos y/ cada olvido/ vida y muerte/ camino alumbrado o oscuro/ el tesoro de mi corazón/ mi corazón vacío/ regresó el tigre eterna alegría”.

Unos buscan y se solazan con el tigre y el oro de su epidermis; otros, muy pocos, por no decir dos o tres -Bilosni a la vanguardia- tienen al tigre dermis y alma adentro:

Lo que sale de mi boca

invoca al tigre

Lo que yo llevo en mi corazón

es su sangre

 

Capturado pero libre va el poeta-tigre, pergeñando su leyenda viva, dejando ver cuán extenso es su deseo. Por ello desenvaina su imaginario y declara en parábolas su bautizo y su religación perpetua: “Antigua hermandad una vez más renovada/ hasta mí llega el canto de la selva/ Mi transformación se ha hecho/ mi viaje terminó/ y nadie, sólo yo, sé qué ocurrió”.

Por ello insiste,

 

… que eso le conviene a mi entendimiento

que eso le conviene a mi alma

Pensé en escribir sobre eso un poema

sobre lo que veo,           

lo que sé

tuve las mismas oportunidades

para escribir sobre cualquier otra cosa

Pero yo insisto en el tigre

 

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4.

Digo el tigre,

y ciento treinta y cinco criaturas de Tomislav me acechan -desde el libro que es su morada- y me tienden una emboscada: me cazan pero me conservan vivo, pues todos, al unísono, van susurrándome la clave de esta creación: “Ver lo hermoso del tigre es ver el Poema”.

En su letra y en su espíritu el poeta-tigre también palpa en lo profundo la humanidad de todos, anotando nuestros sueños, confabulándose con pintores, poetas y escritores de oriente y accidente, hermanos en esta única presencia del tigre, haciéndonos ver hacia las estrellas porque “el cielo está adornado con ojos de tigre”…

Lo físico y lo metafísico para cantar victoria, a pesar de cierta desconfianza o temor generalizado hacia el tigre.

Un canto tras otro canto o radiografía.

Leo estos hermosos cánticos y recuerdo al tigre que vi soleándose en un árbol caído, a orilla del río Manu, en las selvas peruanas de Madre de Dios, donde nací: la visión se desdobla hacia adentro, más allá del hueso…

Bien está el tigre multiplicando su lenguaje encendido.

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5.

No se nos abre otro idioma desconocido sin contar con alguien fiable que lo traduzca o trasvase. Más difícil, si cabe, tratándose de poesía.

Pero los hispanohablantes tenemos a Željka Lovreni, quien nos permite ‘descubrir’ a notables poetas como Tomislav Marijan Bilosni. Gracias a ella los escritores croatas van expandiendo su universo. Gracias a ella he conocido y ayudado a difundir los versos de Boris Domagoj Bileti, Ružica Cindori, Davor Šalat, Ana Horvat, Stjepan Šešelj, Branimir Bošnjak, Irena Vrkljan, Mladen Machiedo, Zvonimir Balog, Ljerka Car Matutinovi, Mate Ganz, Enerika Bija o Delimir Rešicki, entre otros.

Dice Tomislav, sobre su tigre:

 

Él habla por mi boca

Lo que él dice está envuelto en mi corazón

 

Digo yo, sobre el tigre español de Željka: Lo que se llama tigar y al mismo tiempo germina en castellano ¡Cuánta precisión para el ojo tras la vigilia y el primer estremecimiento!

Digo el tigre, y me saluda Tomislav.

 

Alfredo Pérez Alencart

Julio y en Tejares (2015)