CARLOS DÍAZ, EL FILÓSOFO PERSONALISTA COMUNITARIO que aprendió en Salamanca

Acabo de saludarlo en Lima, el 12 de noviembre, tras su maratónica visita al Perú desde México para pronunciar varias conferencias acerca de "La experiencia espiritual y el encuentro con Dios desde la educación religiosa" en el Seminario internacional de Educación Católica.

Para comenzar, le agradezco su regalo con dedicatoria de sus libros 238. Enseñar a ser persona. Unipec, México, 2014, 135 pp. y el 240. La persona abierta al infinito que la trasciende. Unipec, México, 2014, 133 pp; los dos tan eruditos, tan profundos, tan provocativos, tan didácticos, tan útiles.

Se trata del filósofo vivo más prolífico del mundo y con la mente lúcida, el corazón ardiente y los dedos a punto de tecla en pleno ejercicio.

La alegría de mi encuentro quiere traducirse en un agradecimiento a su vocación y misión y a un cordial deseo de que se nutran de sus ideas y sus convicciones porque estoy cierto que con ello el mundo será mucho mejor y más próximo al deseo del que lo creó.

Carlos Díaz, nacido en 1944, en Canalejas del Arroyo (Cuenca), de una familia de docentes, cursó sus estudios superiores de filosofía en la Universidad de Salamanca (1961-1966) y después en Madrid, donde se doctoró en 1969. Después de haber sido profesor durante varios años en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, fue profesor principal de la Universidad Complutense y desde septiembre goza de una merecida jubilación. Padre de familia numerosa, despliega una gran actividad filosófica y política; viniendo de la fenomenología y el movimiento anarquista, desembocó tempranamente en el personalismo, donde es, sobre todo en España e Hispanoamérica, su más ardiente líder. Autor de 250 obras (principalmente sobre Mounier), colabora en muchas revistas (Pensamiento, Arbor, Teorema, Eidos, y sobre todo en Acontecimiento, el órgano de expresión del Instituto Emmanuel Mounier, que actualmente dirige); es asimismo un gran traductor, particularmente de Mounier, de Guyau, de Proudhon, de Hegel, de Marx, de Lacroix; ha realizado una síntesis entre el anarquismo moderado y el cristianismo.

Toda la reflexión de Carlos Díaz está centrada sobre el sujeto personal, el proyecto metafísico y cristiano, que no separa jamás del prójimo y de la comunidad. Militante del movimiento obrero, desde una perspectiva de completa libertad y con un horizonte espiritual constante, ha analizado lúcidamente la crisis de la civilización capitalista occidental, que constituye el desorden establecido. El anuncia diversos imperativos urgentes: recuperar la casa de todos, es decir la naturaleza, manchada por una tecnocracia ávida solamente de ganancia; después de este deber ecológico, es preciso reconstruir una cultura auténtica y abierta a todos, en el sentido de una sabiduría atenta a la espiritualidad de la persona solidaria, para lo cual necesitamos un relajo que nos posibilite reflexionar con calma (en lugar de agitarnos en un trabajo incesante e inhumano); es necesario luchar constantemente por la justicia social y contra la opresión de los poderosos y de los burócratas estatistas; en fin, es preciso restablecer la fuente viva del amor, que reside en Dios2. En la diaria lucha de liberación debe evitarse todo laxismo: ello requiere la ascética y una consagración de todos los instantes.

Como lo describe Xosé Manuel Domínguez Prieto “en su pensamiento y en su actividad siempre ha conjugado lo político y lo profético, la urgencia de la palabra que despierte y la paciencia de la investigación filosófica”.

Doctor en Filosofía, licenciado en Derecho y master en Sociología política realiza sus estudios en Salamanca, Madrid y Múnich, realizando su tesis sobre la intencionalidad en Husserl. En la actualidad enseña en la Universidad Complutense de Madrid. Es autor de Es el autor de libros filosóficos más prolífico del mundo, libros de ensayo (sobre filosofía, teología, pedagogía), así como de selecciones de textos, prólogos, artículos, etc. . Es profesor visitante y conferencista de diversas universidades latinoamericanas acerca del pensamiento personalista comunitario, la razón, valores del futuro y la política como justicia. Actualmente es Presidente de la Fundación Emmanuel Mounier con sede en España, México, Argentina y Paraguay. Ha puesto en marcha editoriales, agrupaciones, seminarios.

Ha dirigido –entre las más importantes- la Revista Internacional Communio y actualmente figura en los Consejos de Dirección de revistas de distintos países europeos, dirigiendo en Madrid la revista trimestral Acontecimiento, que lleva 26 años apareciendo ininterrumpidamente, e igualmente es fundador de la Colección Persona (Editorial Caparrós) y de otra Colección Persona en la Fundación Emmanuel Mounier. Ha sido coordinador de la serie de filosofía en Ed. Progreso (México).

Destacamos como obras más representativas las siguientes: Personalismo obrero. Presencia de Mounier, 1969; Hombre y dialéctica en el marxismo-leninismo, 1970; Husserl. Intencionalidad y fenomenología, 1971; Por y contra Stirner, 1975; Introducción al personalismo contemporáneo (en colaboración con Manuel Maceiras), 1975;Contra Prometeo. Ed. Encuentro, Madrid, 1980; De la razón dialógica a la razón profética. Ed. Madre Tierra, Móstoles, 1991; Manifiesto para los humildes. EOIM, Valencia, 1993; La política como justicia y pudor. Ed. Madre Tierra, Móstoles, 1991; Para ser persona, 1993; Diez miradas sobre el rostro del otro, 1994.Ayudar a sanar el alma. Ed. Caparrós, Madrid, 1997;Soy amado luego existo. Cuatro tomos, Desclée de BrouwerBilbao 2000; La persona como don. Desclée de Brouwer, Bilbao, 2001; El hombre, animal no fijado. PPC, Madrid, 2001. Qué es el personalismo comunitario? Fundación Emmanuel Mounier, Madrid, 2002; Tratado de virtudes (10 tomos). Ed. Trillas, México, 2003; Filosofía de la razón cálida. Ed. Mounier, Argentina. Córdoba, 2005; Pedagogía de la salud comunitaria. Progreso, México, 2007; Mundo global y desafío intercultural, Progreso, México, 2007.

Las últimas: Voluntad de sentido. Escolar y Mayo Ed. Madrid, 2014, 205 pp.  Para una sicología fenomenológica y personalista.  Ed. Escolar y Mayo, Madrid, 2014, 350 pp.236. ¿Qué hacer con lo que el Estado hace con nosotros? Instituto de Investigaciones Jurisprudenciales y de promoción y difusión de la ética judicial de México. México, 2013, Valores y virtudes de la persona. Unipec, México, 2014, 135. pp. Glosario de formación personalista y comunitaria. Unipec, México, 2014, 129 pp. Diapsálmata. Ed. Sot de Chera, Valencia, 127 pp. Una mirada católica a la economía. En prensa; ¿Camina el mundo hacia la anarquía? En prensa. Filosofía para tod@s. En prensa

Ha traducido al español numerosos libros de grandes autores de las más importantes lenguas europeas.  Por su parte ha sido traducido al francés, inglés, portugués, alemán, rumano, italiano, turco, polaco, vasco y catalán. Sobre su pensamiento filosófico se han escrito numerosas Tesis en diversas partes del mundo.

Ha sido galardonado con múltiples premios, de los que resaltamos tres internacionales: Premio Internacional Emmanuel Mounier (París, Francia), Premio de la Academia Internacional de Humanidades (Valencia, España) y Premio Gigante del Espíritu (Valencia, España). En septiembre del presente año recibió el doctorado honoris causa por la Universidad Galileo de Guatemala.

Carlos Díaz concibe el personalismo comunitario, eje de su pensamiento, como una filosofía rigurosa que sitúa a la persona en el centro –en tanto que ser máximamente digno-, como pensamiento que necesariamente deviene en praxis transformadora y personalizante, como compromiso cuya fuente es la experiencia del amor ergo sum y, finalmente, como un modo de vida (comunitario, profético y comprometido políticamente). El personalismo es, pues, exigencia de revolución, de creación y de renovación personal, social e intelectual. En diálogo con Zubiri, Wojtyla, Guardini, Piaget, Ricoeur y Mounier, concibe a la persona como subsistencia relacional, amorosa, abierta a quien es su fundamento.

Quiero destacar dos aspectos que lo vinculan con Salamanca: sus dos primeros años –“comunes”- de Universidad y su cercanía con Unamuno.

Respecto a lo primero, les comparto su testimonio en la entrevista publicada por Francisco Xavier Sánchez de su coloquio el 23 de Mayo de 2013“Personalismo y razón cálida”. Dice Carlos:

Para mi fortuna cuando yo llego a la Universidad de Salamanca, donde coincidían los mejores maestros de España por aquella época, me encuentro con Marcelino Legido, que fue mi profesor de filosofía en el primer año. Un hombre excepcional vital y reflexivamente, que luego se hizo sacerdote. Su Tesis Doctoral de Filosofía versó sobre el demiurgo en Platón, y la Tesis Doctoral de Teología sobre la iglesia en San Pablo. Yo fui a la filosofía a través de las personas, a través de Marcelino Legido en este caso.

Sobre Unamuno, quiero destacar su obra  “Miguel de Unamuno” Colección Sinergia, Fundación Enmanuel Mounier, Madrid, 2012, 114 pp.. El primer capítulo nos adentra en el Unam-uno y en el Unam-otoro, el Unam-ninguno y el Unam-todos, siempre contradictorio -hegelianamente hablando- en busca de lo verdadero. En el segundo “Una vida mil veces viva” nos descubre las raíces “americanistas” de don Miguel por su padre indiano, es escolar adulto, su currículum de letras (filólogo, filósofo, literato), la docencia, ser padre –auténtico corazón del presente libro- (paternidad, filiación, crisis, composiciones poéticas, rector, desterrado y exiliado, “el último descenso” por la Guerra Civil del 1936. El capítulo tercero analiza el “filósofo filólogo” (re y razón (o fe contra sinrazón), l incultura de la Kultura, saber leer la realidad, toda filosofía es filología. Por último, el cuarto capítulo lo dedica a su “creer” y su “crear”, su “hacer aún en el doler”. ¡Feliz alumbramiento por este rico parto de los montes: el Unamuno que vienes gestando medio siglo ha!

Por último, quiero destacar su compromiso actual con América Latina, especialmente con México donde reside varios meses del año. Su puente cultural a través de sus cursos y conferencias, así como la generosa concesión de derechos de publicación, incluso donativo de sus cientos de obras, está sirviendo para dar a conocer el personalismo comunitario en estas tierras, así como a renovar de modo crítico y creativo el pensamiento filosófico del Nuevo Mundo, al que quiere abrazar globalmente para que se renueve también el Viejo.