Guijuelo al día

SAF, innovación y estabilidad en una empresa con gran proyección internacional

Luis Romero, director de Subproductos Animales Frigoríficos, detalla la actividad de una empresa con dos décadas de experiencia en la villa

Luis Romero Ronco, director de SAF, frente a las instalaciones de la empresa en Guijuelo - KR

De entre la gran cadena de producción porcina de Guijuelo destacan varias empresas por su innovación, proyección internacional o tamaño. Una que cumple esos tres aspectos es Subproductos Animales Frigoríficos, SAF, que desde hace más de 20 años se dedica al tratamiento de productos derivados del cerdo, especializándose en la producción de manteca y tocino.

Luis Romero Ronco es el director de SAF y ha detallado a Guijuelo al Día la actividad de esta empresa ubicada en la villa: “Nuestro cometido es la gestión del subproducto destinado al consumo humano. Nos especializamos en la conversión de grasa de cerdo en manteca. También hacemos grandes exportaciones de lomo de tocino. Elaboración, preparación y congelación de vísceras, también todo para exportación. Esta planta lleva abierta desde el año 2000. Trabajamos con materia procedente de nuestros propios mataderos y también de instalaciones externas. Desde el año 2001 estamos ubicados en Guijuelo y trabajamos estrechamente con la industria local, dando servicio de matanza y maquila a varias firmas locales”.

El proceso de fundición de grasas y tratamiento de tocino es algo habitual en la industria chacinera desde hace siglos, sin embargo, las nuevas tecnologías permiten una mayor eficiencia observando numerosas normativas que garantizan un producto de primera calidad: “Estamos en constante innovación, siempre estamos mejorando nuestras instalaciones. La que tenemos en Guijuelo es la planta de producción de manteca de consumo humano más grande de España, pudiendo producir hasta 25 toneladas a la hora. Trabajamos con grasa, que es una materia bastante corrosiva, por lo que cada año tenemos que renovar instalaciones para poder trabajar en las mejores condiciones. Además, en los últimos años hemos mejorado enormemente el aspecto medioambiental de nuestras instalaciones. Cumplimos a rajatabla las normativas al respecto y buscamos siempre la manera de trabajar con eficacia siendo respetuosos con el medio”, señala Romero.

Los nuevos procesos industriales facilitan el trabajo en una empresa como SAF, tal como continúa Romero: “El proceso que hacemos en nuestra fábrica es básicamente la transformación de recorte graso en manteca y el tratamiento del tocino de cerdo, que básicamente consiste en extraer la parte trasera del cerdo y congelarlo. Tanto el proceso de fundición de grasa como de congelación se sigue haciendo igual que siempre, pero la maquinaria avanza mucho, los métodos de congelación ahora son mucho más rápidos y efectivos, lo que permiten un mayor volumen de trabajo”.

Como no podía ser de otra manera, SAF cumple con todas las certificaciones que avalan su buena labor, atesorando certificados como el ISO 9001, El protocolo IFS de seguridad alimentaria; el certificado SAE nivel 3 para la exportación y también la Certificación de la Norma del Ibérico. 


Un total de 75 personas componen la plantilla de la empresa que trabaja todo el año ubicada en el polígono industrial de Guijuelo: “Otro aspecto que nos distingue, añade Romero, es que siempre tratamos de mantener la plantilla que tenemos en fábrica. En realidad somos quienes somos gracias a nuestro capital humano. La empresa también necesita de los trabajadores y somos una gran familia, puedo presumir de tener un equipo inmejorable. Nuestro objetivo siempre es crecer y dar un muy buen servicio, tanto a nuestros proveedores de materia prima, como a nuestros clientes a la hora de ofrecer nuestro producto. Estamos orgullosos de ser muy estables. Lo que prima es la estabilidad de nuestro proveedores, de nuestros clientes y de nuestra plantilla, todo dentro de lo estacional que este sector, que depende mucho de la temporada. Pero tratamos de tener una producción lo más plana posible para no tener que despedir a la mitad de la plantilla en verano, como ocurre con las fábricas que trabajan el jamón, por ejemplo”.

Los productos elaborados por SAF recorren prácticamente todo el mundo, yendo desde la cercana Estepa para ser parte de los navideños polvorones, hasta lo más lejano de Asia: “Exportamos nuestro producto a numerosos países de todo el mundo. Tenemos homologación para varios países como China, Japón, Corea, Malasia y por supuesto en todo el territorio Europeo, siendo proveedores de varias cadenas de supermercados a nivel europeo, especialmente con productos como manteca y el tocino. Un pequeño porcentaje de la manteca que vendemos va directamente para el consumidor final, con aplicación en cocina y repostería. Durante un tiempo se redujo el consumo de manteca en gastronomía, pero en los últimos años se ha incrementado. Naturalmente, hay industrias que requieren grandes cantidades de manteca para elaborar sus productos, como la fabricación de polvorones, y tenemos numerosos clientes en Estepa, que confían en nuestro producto para hacer algunos de los más renombrados polvorones de España”.

Una empresa que mira al futuro y que busca siempre nuevos horizontes, indica Luis Romero: “Siempre se busca llegar más lejos, a nuevos países o crear nuevos productos. Estamos investigando siempre sobre nuevas certificaciones, por ejemplo. Pero en cuanto a instalaciones, somos el último eslabón de la cadena, con un subproducto, y dependemos del sector y de su propio crecimiento. Pero nuestro objetivo siempre es seguir creciendo”.