Las Arribes al día

El edificio San Nicolás recupera la actividad en Vitigudino con una exposición de arte pastoril

Del 7 al 30 de octubre puede verse una interesante colección de objetos decorativos realizados con astas de vacuno y troncos de olivo y enebro

'Salus' confiesa que el confinamiento hizo que recuperase su afición por el arte pastoril / CORRAL

A partir de mañana jueves, 7 de octubre, el edificio San Nicolás de Vitigudino (antigua residencia de estudiantes) recupera la actividad cultural. Y lo hace con una interesante exposición de arte pastoril obra de Salustiano García Luffiego, de Bañobárez, y que estará disponible hasta el 30 de octubre.

En esta muestra se pueden observar trabajos totalmente artesanales, realizados a mano sobre madera de olivo y astas de vacuno que dan forma a relojes de péndulo, de esfera, botas de vino y otros elementos decorativos muy atractivos.

Para ello, Salustiano utiliza unas simples herramientas, “dos gubias para madera, dos formones y dos buriles, herramienta que utilizan los joyeros para grabado”, recuerda, aunque asegura que lo más importante en todo el proceso es “la paciencia” y “un poco de imaginación para el diseño”, formas que surgen conforme avanza en la limpieza de los troncos de olivo que trabaja.

La mayoría de estos trabajos están realizados en época “de primavera, cuando los días son grandes, y durante la rastrojera, cuando estabas cuidando el ganado”, un trabajo que “igual daba de mañana que de tarde, lo hacías cuando tenías tiempo. Todos los días es hacer un poquito”, una afición que le atrapó a mediados de la década de los 80 del siglo pasado.

Salustiano asegura que dar forma a algunos de los troncos utilizados para los relojes que pueden verse en esta exposición le ha llevado más de 25 horas, por lo que se trata de trabajos de un valor difícil de calcular, es más, hasta ahora Salustiano nunca se ha propuesto su venta, aunque reconoce haberse deshecho de algunos de ellos como regalos para familiares y amigos.

En cuanto a los trabajos realizados con astas de vacuno, recuerda las astas de dos bueyes de la finca El Corcho, y que ha reconvertido en dos grandes botas de vino. “A uno le grabé La Fuente Tapá, que es un paraje de Bañobárez, y a otro La Glorieta, con un racimo de uvas, en recuerdo a la plaza de toros de Salamanca”. Sobre la historia de estos bueyes recuerda que “trabajé algo con ellos, eran de una finca de bravo y me llevaba bien con los empleados, y algunas veces les ayudé, entonces mataron dos bueyes y me dieron las astas”.

También recuerda que otros de los trabajos realizados con astas de toros y vacas están “diseñados con hierros de ganaderías que iban a la feria de Salamanca, y que últimamente dejé de hacer porque se repetían las ganaderías y era repetir la idea”. Sobre cómo traba el asta, señala que “tiene que ser dura para que facilite el grabado o la extracción de material”. Pero antes de eso, es sometida a un intenso lijado “para que resalten todos los tonos que tiene. Las astas únicamente llevan lijado, horas de lijado con estropajo de fibras metálicas. Solo es pulir bien y todo a mano para evitar sobrecalentamiento, porque el calor pone el material amarillento”.

En cuanto a la madera utilizada “toda es de olivo porque es la más bonita”, aunque destaca “un reloj hecho con júmbrio (enebro) de las Arribes”. De lo que ‘Salus’ no tiene duda es de que “la madera tiene que ser dura para que se pueda moldear bien y hay que lijarla mucho para que marque bien la veta. Después, algunas las he quemado con un soplete para que oscurezcan un poco, pero habitualmente le aplico una solución de vinagre y azufre para oscurecerla”.

Esta exposición puede verse del 7 al 30 de octubre, jueves, en horario de 17.00 a 19.00 horas; y viernes y sábados de 11.00 a 14.00 horas, y de 17.00 a 19.00 horas, coincidiendo con  la atención al público de la oficina de turismo, que a partir de mañana jueves recupera la actividad.