Las Arribes al día

Esteban y Manuel Tabernero, dos profetas en su tierra

Se lidiaron cuatro novillos de Ignacio López-Chaves, manejables pero muy justos de fuerza, lo que perjudicó el espectáculo

Manuel y EstebanTabernero saliendo a hombros de la plza de Villarino / CORRAL

Por segunda vez, los hermanos Esteban y Manuel Tabernero demostraron ser profetas en su tierra. La primera vez fue como becerristas allá por 2018, y la segunda tenía lugar este martes 17 de agosto, ya como novilleros, en el pueblo en el que tienen sus raíces: Villarino de los Aires.

Manuel y Esteban Tabernero volvieron a salir a hombros de esta plaza, aunque portátil en esta ocasión, con novillos de José Ignacio López-Chaves, de desigual presentación y muy justos de fuerzas, lo que perjudicó al espectáculo.

Esteban abría plaza con un novillo que se dejó pero que tuvo que llevar en volandas para que se mantuviera en pie, pues acusó problemas en los cuartos traseros. No obstante, el novillero tiró de oficio y le sacó todo lo que llevaba dentro, estuvo valiente, se metió entre los pitones e hizo vibrar al público. Tras una buena estocada, cortó dos apéndices. En su segundo, tercero de la tarde, más cuajado y mejor presentado, lo tuvo más difícil. El novillo protestaba cuando el torero intentaba bajarle la mano, así lo toreó a media altura, lo que deslució una faena que comenzaba de rodillas con el capote. A petición del público, el presidente, Manuel Grande, le concedió dos orejas.

Manuel mostró su temple y un toreo más sobrio que su hermano, aunque tuvo dos oponentes que se entregaron más en la muleta. En su primero logró algunas tandas de mérito de toreo al natural que llegaron a los tendidos, con remates muy toreros que calaron entre el respetable. Tras una buena estocada, ligeramente defectuosa, el presidente, ante la insistencia del público, le concedió las dos orejas y el rabo. En su segundo, cuatro y último de la tarde, Esteban confirmó su toreo sobrio, sin alardes y todo naturalidad, con muletazos templados que llegaron al graderío. El novillo era el mejor presentado de la tarde, pero como sus hermanos, con las fuerzas muy justas, lo que obligó al torero a ir de uno en uno. De no haber errado al entrar a matar hubiera logrado un mayor éxito. El presidente le concedió una oreja por su faena.

Tarde festiva y taurina, también calurosa en Villarino, que acababa con sus dos novilleros saliendo a hombros de la plaza portátil instalada fuera de su lugar habitual, para de esta forma respetar las medidas anticovid. La entrada se quedó en la mitad del aforo, unas 1.000 personas.    

Ficha del Festejo:

Novillada sin picadores en honor a San Roque

Esteban Tabernero: dos orejas y dos orejas.

Manuel Tabernero: Dos orejas y rabo, y una oreja.

Ganadería: cuatro novillos de Ignacio López Chaves, manejables pero muy justos de fuerzas. El 2º y 4º fueron aplaudidos en el arrastre.

Público: media plaza, unas 1.000 personas      

  • El diputado de la Escuela de Taormaquia, Je´sus María Ortiz, con el alcalde de Villarino, Julián Martín y los dos novilleros