Ciudad Rodrigo al día

 

Arde por completo de madrugada la Bibliocaseta

Se trata de la segunda vez que este espacio abierto a la cultura es pasto de las llamas

Como ya ocurrió en noviembre de 2016 (apenas medio año después de su apertura con motivo del Día del Libro de aquel año), y esta vez incluso con mayor gravedad, la Bibliocaseta creada por el Centro Social Aldea en uno de los antiguos kioscos situados en la entrada al Parque de La Glorieta de Ciudad Rodrigo por la zona del Monumento al Garrochista, fue incendiada en la madrugada del jueves al viernes, quedando de nuevo totalmente destruidos los libros que había en su interior.

El suceso ocurrió minutos antes de las 6 de la mañana, siendo un ciudadano el primero que vio las llamas en el lugar, poniéndose en contacto telefónicamente con la Guardia Civil, que a su vez dio aviso a los Bomberos de Ciudad Rodrigo, que movilizaron dos dotaciones para apagar el fuego. Como se puede ver en las imágenes, el fuego afectó a todo el interior de la Bibliocaseta, que por cierto últimamente presentaba un aspecto muy descuidado, con casi todos los libros tirados por el suelo, al permanecer cerrada al acceso de público desde que estalló la pandemia.

Las llamas de la última madrugada han afectado a los libros, a las baldas distribuidas por el espacio, y a las paredes interiores, así como a las ventanas y a la puerta. Hasta la Bibliocaseta también se acercó en el momento del incendio la patrulla de servicio de la Policía Local (cuya sede está justo al lado) y una de la Guardia Civil (cuyo Cuartel tampoco está demasiado lejos).

La entidad responsable de la Bibliocaseta, el Centro Social Aldea, emitió un comunicado en la mañana del viernes para condenar “el ataque de intolerancia”, exponiendo que “los corazones de quienes impulsamos este proyecto” están, al igual que cuando fue incendiada en 2016, colmados de “cenizas, oscuridad, dolor y un sentimiento de rabia e impotencia”, considerando que los ataques a la cultura “lo son también a la razón; son una muestra de intolerancia en su máxima expresión y muestra de una deriva social alarmante que debería hacernos reaccionar”.


El CSA Aldea recuerda que, tras el primer incendio, “recibimos el cariño y el abrazo de todo el pueblo de Ciudad Rodrigo, que ya había hecho suyos el espacio, su contenido y su significado”, y como “somos conscientes de que el pueblo de Ciudad Rodrigo sigue queriendo un espacio como éste, vivo, abierto, dinámico y plural”, ya preparan su vuelta a la vida.

En este sentido, anuncian que “seguiremos con el empeño de que nuestra biblioteca no tenga llaves que la clausuren y la aparten de nuestro día a día, porque no hay mechero que queme nuestros sueños”, avanzando que como ya ocurrió en noviembre de 2016, esperarán con tranquilidad a que “los restos del desastre sean retirados”, y “comenzaremos las gestiones necesarias para su reapertura”.