Las Arribes al día

¿Dónde está la justicia?

El culpable de los hechos ha sido declarado insolvente y la justicia declina atribuir cualquier responsabilidad sobre las instituciones que tenían encomendado el cuidado de esta persona con discapacidad intelectual

¿Cómo te quedarías si te levantas un día y ves que lo has perdido todo? Cuando compruebas que no es sueño, que estoy despierto, no tengo fuerza para mantenerme en pie. Todo por lo que tanto he luchado, todos mis sueños, mi trabajo, mi sacrificio…, todo fue pasto de las llamas. Un fuego que fue capaz de destruir en unos minutos el sustento de mi familia.

El 10 de julio de 2015, mi camión, con el remolque cargado de paja, fue quemado de manera intencionada. Todas mis fuerzas flaquearon ese día y más cuando supe que había sido obra de una persona, que pudo o no disfrutar con el acto, que pudo o no ser un disminuido psíquico.  ¿Quién me lo puede explicar? Tal vez yo esté también un poco carente de sentido y no llego a entender cómo algunas instituciones, como la Junta de Castilla y León o Asprodes puedan quedar impunes ante un acto cometido por una persona que está a su cargo.

Hoy al recibir el fallo de la sentencia que condena a la persona que abrasó toda mi vida y mi sustento, me he quedado hundido…, el condenado es insolvente, lo que significa que no voy a recibir ni un solo euro, ni yo ni ninguna de las personas afectadas por el incendio.

¿Cómo a la Junta de Castilla y León y Asprodes se les puede eximir de toda responsabilidad? ¿Quién dictaminó el grado y tipología de minusvalía que tenía esa persona? La sociedad nos educa protegiendo al débil, y en este momento ¿no soy yo también débil? ¿Quién va a pagar mis deudas?  Aquellas que se generaron ese fatídico día y que aumentaron, porque si quise seguir trabajando tuve que comprar otro camión.

Señores de la Junta  Catilla y León y de Asprodes, como ven no juzgo a la persona que realizó el acto, sino que juzgo a las instituciones que se esconden detrás de sus decretos, leyes y sentencias. ¡Todo a su favor! ¿Y yo? Decepcionado, defraudado, indignado, impotente, frustrado y desilusionado… Es injusto, y permitir una injusticia significa abrir el camino a todas las que le siguen.

Después de seis años de espera sale la sentencia, y aunque el juicio se ha ganado, nadie se hace responsable de los actos de un  supuesto pirómano. Así Es la justicia….

Me gustaría agradecer sinceramente a todas aquellas personas que tanto esa tarde nefasta e inolvidable, como en días sucesivos, nos ayudaron y se volcaron con nosotros de una u otra forma. Gracias de corazón.

                                      SENDÍN