Ciudad Rodrigo al día

 

1Foto: Cerrado por vacunación

El horario en el que se están poniendo las vacunas obliga a los convocados a detener al menos durante un rato su jornada laboral

A diferencia de las primeras sesiones, las actuales tandas de vacunación contra el coronavirus tienen como protagonistas a personas que están en plena edad de trabajar, con lo cual en caso de que lo estén haciendo en estos momentos, deben detener sus jornadas laborales durante un rato para poder acercarse al Pabellón Eladio Jiménez en el tramo horario que les corresponde en función de su semestre de nacimiento. Aunque tengan suerte y no pillen nada de cola (con lo cual enseguida reciben el pinchazo), hay que esperar un cuarto de hora en las sillas distribuidas por el frontón por si hubiera alguna reacción adversa inmediata, por lo que como mínimo se pierde media hora entre ir y volver y el tiempo de espera. Eso obliga en el caso de aquellas personas que son únicos dependientes de sus establecimientos a cerrarlos temporalmente, como ocurrió en la mañana del martes al menos con un par de negocios de Ciudad Rodrigo, uno de ellos el de la imagen (la Mercería Lencería Montse Pires en la calle Cárcabas), que había colocado el clásico cartel a la puerta comunicando un cierre inesperado, en este caso por un motivo de lo más favorable.