Las Arribes al día

Arranca la temporada de cangrejos

Hasta el 31 de diciembre se puede realizar la pesca de este sabroso crustáceo, para lo que se puede utilizar un máximo de 20 reteles por pescador en 100 metros de río  
Para la colocación y extracción del retel nos ayudaremos de un palo o mástil de aluminio acabado en V

Por segundo año consecutivo la Consejería de Medio Ambiente no ha reparado en aquellos que tienen obligaciones laborales y al contrario de como venía legislando los últimos años, a sugerencia de los aficionados a su pesca, el inicio de la temporada de cangrejos arrancaba de nuevo el 1 de junio, en esta ocasión martes, y no el último sábado de mayo o primero de junio, a lo que echándole un poco de ironía tal vez sea para evitar posibles contagios en el río, o como la pandemia ha enviado a la mayoría de clase trabajadora a su casa, ahora tienen tiempo de pescar cangrejos entre semana.

Teniendo en cuenta el momento en el que nos encontramos, el nivel de los ríos se encuentra en estado óptimo para la pesca de cangrejos, con bastante menos caudal que el año anterior, adecuado para este tipo de pesca. Esta circunstancia podría beneficiar su captura en el inicio de la temporada, por lo que la afluencia de pescadores a los ríos podría ser mayor que otros años.

En cuanto a la normativa, por segundo año consecutivo se presenta sin cambios. Después de que en 2019 se aprobase la norma que autoriza el transporte de los cangrejos vivos desde el lugar de pesca hasta los domicilios, parece que la Dirección General del Medio Natural se ha dado un respiro. Aun así, no está demás recordar que cada pescador podrá utilizar un máximo de 20 reteles, de no más de 50 cm. de diámetro, en un espacio no superior a 100 metros lineales sobre la orilla del río, y que podrá utilizar trozos de pescado como cebo, aunque para evitar sorpresas conviene comprobar las masas de agua en las que no se pueden emplear especies consideradas exóticas invasoras.

Lo mejor para no llevarnos sorpresas, porque tampoco merece la pena el objetivo, es recurrir a los cebos de carne de pollo o vísceras de ternera o cerdo, que cumplirán de sobra el cometido. La prolija y a la vez compleja, y a veces ambigua e incluso surrealista normativa, como sucede en este caso,  en materia de cebos para la pesca en Castilla y León, está obligando a los pescadores a realizar un máster con actualización anual, por lo que no cabe otra cosa que apelar al sentido común en su aplicación por parte de los agentes de la autoridad, Guardia Civil y agentes de Medio Ambiente.        

Por último, como ya viene siendo habitual cada temporada, el cangrejo rojo no tiene ni cupo ni talla, medida con la que se ha conseguido reducir sus poblaciones en las masas de agua de la provincia, en las que se ha podido apreciar una reducción importante de sus poblaciones, cuando no desaparecidas en algunos tramos de ríos que un día tuvieron de inquilino a este crustáceo llegado de ‘las américas’.

Una pesca fácil

Su voraz apetito le hace caer en los reteles con facilidad, aunque son los momentos de menos luz en los que se siente más seguro, por lo que su pesca suele ser más efectiva a primera hora la mañana y última de la tarde. El estado de los ríos este año facilitará su captura en estos primeros días de la temporada, pues el nivel de agua es menor que otros años, lo que motiva una mayor concentración de los cangrejos al ser el cauce más estrecho.

Aun así, como en cualquier arte de pesca, la mejor arma del pescador es pasar desapercibido, por lo que es fundamental ser sigilosos a la hora de colocar el retel o levantarlo, cuanto menos ruido, mucho mejor. Evitaremos su desconfianza y facilitaremos su entrada al cebo sobre la red.

Otra cuestión importante es que el retel se encuentre asentado correctamente. Cualquier hueco entre la base de este y el lecho del río lo aprovechará para meter sus pinzas por debajo y despedazar el cebo para llevárselo a la boca. Por este hecho, dependiendo de la conformación del lecho del río, no conviene utilizar reteles de grandes diámetros, pues esta circunstancia impide en ocasiones que asienten por completo en el fondo y que los cangrejos no entren en su interior.

En cuanto al equipo, además de los reteles, es necesaria una vara o palo finalizado en forma de horquilla (Y)  para que nos facilite la colocación del retel, la longitud dependerá de la fuerza de nuestro brazo para una vez que comencemos la recogida podamos tirar hacia arriba del retel con los cangrejos.  Unas botas de goma también ayudarán. Y como cebo, unos trozos de cuerpo de pollo servirán.

En el plato, su mejor sitio

Pero sin duda, donde mejor están los cangrejos es en la mesa. En su preparación, unos optan por su capadura, es decir, la retirada de su tripa interior mediante la extracción de su aleta central de la cola tras un giro de 180º; otros se muestran en contra, pues esta operación le resta consistencia a la carne y pérdida de sabor.

Una vez bien limpios con agua corriente, se procede a la capadura si elegimos esta opción, operación que acaba con la vida de los cangrejos en escasos minutos. A continuación se echan en una olla con agua hirviendo y con sal al gusto, también podemos echar una hoja de laurel u otra hierba aromática.   

De cualquier forma, el cangrejo es uno de los crustáceos más sabrosos que se pueden degustar, bien con tomate o solos, picantes o no, en una paella o sus colas peladas o sin pelar, hechas al ajillo, son un manjar.