Navarra entrega a la familia de Ramón Haro Gómez los restos exhumados de este salmantino, fusilado en la Guerra Givil

El acto tenía lugar en el Centro Documental de la Memoria Histórica (CDMH), en la plaza de los Bandos, y se retransmitía en directo por el canal YouTube del Ministerio de Cultura

Familiares de Ramón Haro Gómez junto a los restos de este salmantino fusilado en 1938 en Navarra. Foto de Lydia González

El Centro Documental de la Memoria Histórica (CDMH), con sede en Salamanca, acogía este jueves, 3 de junio, la entrega, por el Gobierno de Navarra, de los restos exhumados del salmantino Ramón Haro Gómez a sus familiares, fusilado en la guerra civil.

El acto se desarrollaba de forma presencial en la sede del CDMH situada en la plaza de los Bandos de Salamanca y también se retransmitirá en directo por el canal YouTube del Ministerio de Cultura y Deporte, ha informado el centro documental con sede en Salamanca.

Según los datos aportados, en noviembre de 2020 el Banco de ADN del Gobierno de Navarra identificó los restos de Ramón Haro Gómez, quien fue condenado por sus ideas políticas y enviado a la prisión del Fuerte de San Cristóbal, en Navarra.

Participó en la fuga que tuvo lugar el 22 de mayo de 1938 de 795 presos que intentaban huir a Francia. Entonces, fue capturado y fusilado junto a otros dos compañeros en un paraje cercano a la localidad navarra de Usetxi (Esteribar). Sus restos fueron exhumados en 2016.

Entre los asistentes estaba el director general de Paz, Convivencia y Derechos Humanos, Martín José Zabalza Arregui, y personal del Instituto Navarro de la Memoria.

Una historia muy dura

La Guerra Civil española aún tiene muchas historias personales ocultas entre las grandes batallas, las luchas internas por el poder en ambos bandos y las fechas que todo conocemos. Por ejemplo, la de los 795 presos republicanos fugados de un fuerte a las afueras de Pamplona. Sólo tres lograron llegar a la frontera francesa. Uno de ellos era de Salamanca y se llamaba Valentín Lorenzo.


El escritor Fermín Ezkieta, autor de 'La fuga del monte Ezcaba'explica, para contextualizar la historia, que en la famosa 'Gran Evasión' de la película sólo escaparon 76 personas. Del fuerte San Cristóbal de Pamplona, donde retenían a casi 2.500 presos, huyeron 10 veces más. El 22 de mayo de 1938 un grupo de 50 prisioneros consiguió hacerse con el control del fuerte, sorprendiendo a los centinelas y la mayoría de presos, que desconocían sus intenciones. Con la frontera francesa a unos 50 kilómetros, un grupo de 795 decide intentar salir de España. El resto, bien porque no se veía con fuerzas o con ánimo, se quedan.

Los 50 kilómetros entre Pamplona y Francia

Las fuerzas franquistas mataron a 206 en los montes navarros, capturaron a 586 (entre ellos a 14 organizadores de la fuga, que fueron fusilados en agosto) y tan sólo tres huidos llegaron a la frontera: el leonés Jovino Fernández, el segoviano José Marinero y el salmantino Valentín Lorenzo, quien se asentó en Burdeos hasta su muerte.

Fermín Ezkieta llama la atención sobre la nutrida presencia de castellanos y leoneses en la prisión y en el intento de huida. 380 de los 795 eran de la región (54 de Salamanca), así como 84 abatidos en la escapada y 10 fusilados como cabecillas, entre ellos otro salmantino llamado Calixto Carbonero. 

Fotos de Lydia González

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