Bienestar personal y vida cotidiana (1) La pareja

Ya hemos visto cinco aspectos importantes a tener en cuenta, cuando hablamos de bienestar.

Nos queda uno, con numerosos aspectos, no menos importantes ¿Con quién vivimos y trabajamos y cómo nos organizamos la vida cotidiana? Pasamos mucho tiempo con la pareja y la familia. La familia de origen nuestra y la pareja  y la familia de origen de nuestra pareja es un  sistema complejo de relaciones  del que depende también nuestro bienestar o malestar.

La familia de origen tiene un rol central en nuestra socialización. No la elegimos y podemos ser afortunados o desafortunados. Ya  comentamos la importancia de la herencia social.

Centrándonos en la pareja, nuestra pareja es, en la mayoría de los casos, la persona más importante emocional, afectiva y socialmente.

La pareja, a diferencia de la familia  de origen, la elegimos  cada uno de nosotros y nuestra relación con ella está sujeta al derecho de desvinculación; es decir, es un relación sujeta a la libertad entre dos  personas, que han hecho una alianza, pero que pueden romperla.

¿Qué aspectos son importantes, según los investigadores?

En primer lugar, claro está, la elección. Nunca se conoce bastante a una persona, ni siquiera a uno mismo, y podemos haber acertado  o no, con la ventaja, eso sí, de que ya tenemos ley de divorcio. En el pasado elegían o daban el visto bueno los padres, en la actualidad  tenemos libertad y asumimos nuestra decisión. La decisión de formar pareja y de permanecer o no en ella.

Una vez formada la pareja, los aspectos más destacados para valorar el ajuste y bienestar en la pareja son los siguientes (el orden no indica prioridad, esta depende de usted):

1.-Afectos sexuales. Deseo sexual, atracción sexual, enamoramiento Y en concreto,  la vida sexual y amorosa.

2.-Afectos sociales: apego, amistad, cuidados y generosidad.

3.- - Acuerdos o desacuerdos en la economía familiar.

4.- Estilo de vida que llevan: tiempo familiar, tiempo de ocio,  aficiones, etc.

5.- Acuerdos o desacuerdos en relación con los hijos: planificación de los hijos, educación, criterios de disciplina, etc.

6.- Acuerdos o desacuerdos en las tareas domésticas.

7.- Grados de dependencia  y autonomía, en relación con la pareja.

8.-Valoración del otro u otra.

9.- Relaciones con amistades, juntos y por separado.

10.- Relación con  las familias de ambos.

11.- Valores básicos compartidos.

12.- Creencias y prácticas religiosas.

13.- Ajustes o concordancia con el temperamento  y personalidad de cada uno.

14- Forma de afrontar las discusiones o conflictos.

15.- Buen trato o maltrato.

16. Comunicación y empatía.

17.-Cosas de la pareja que le cuesta soportar.

18.- Cosas de su pareja que le encantan y valora mucho.

Usted puede añadir otros aspectos que considere significativos  para su bienestar.

El balance no es una cuestión matemática, pero vale la pena dedicar tiempo a reflexionar sobre estos aspectos de la relación y, si fuera el caso, mejorarlo. Todos nos merecemos el bienestar; usted y su pareja muy especialmente.