Las Arribes al día

Las asociaciones Adecasal, Asdecoba y Escuelas Campesinas de Salamanca promueven la formación de asistentes personales

Esta actividad ha contado con la colaboración de Asprodes, que ha posibilitado a las participantes completar su formación para trabajar como asistentes personales

Las participantes han completado su formación como asistentes personales

Durante los días 29 y 30 de abril se han desarrollado en Monleras unas jornadas formativas organizadas conjuntamente por varias asociaciones en colaboración con Asprodes, entidad acreditada para impartir formación de asistente personal. Todas las participantes habían realizado un curso con anterioridad, en 2018, y ahora tenían la posibilidad de ampliar su formación hasta completar las cincuenta horas que se requieren para tener reconocida la capacitación para trabajar como asistentes personales.

La figura del asistente personal, muy ligada a la idea de ‘vida independiente’ –un concepto que han visibilizado especialmente las asociaciones que trabajan por la plena inclusión de personas con discapacidad– es una de las prestaciones que ofrece la Ley de Dependencia, aún poco implantada en el caso de personas mayores con dependencia, quizás por desconocimiento.

Las asociaciones Adecasal, Asdecoba y Escuelas Campesinas de Salamanca han ido realizando en los últimos años una labor de sensibilización y de reivindicación, que comienza a dar sus frutos. Durante 2021 estas tres asociaciones participan en un proyecto piloto subvencionado por la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta de Castilla y León, que comparten cuatro entidades más en otros tantos territorios de nuestra Comunidad Autónoma, denominado ‘Feliz en mi casa y en mi entorno’.

El objetivo de este proyecto es impulsar el modelo de atención de las personas mayores del ámbito rural, cuando se van haciendo dependientes, en su propia casa, frente al modelo de atención en centros residenciales, y ahí, en ese cambio de paradigma, la figura del asistente personal es clave.

De este modo, los impulsores de este modelo pretenden “demostrar que esa alternativa, que responde al deseo profundo de nuestros mayores, es posible y no necesariamente más costosa, además de que puede contribuir en gran manera a la revitalización de nuestros pueblos, como evidencian las experiencias parecidas que ya existen”.