El Musicarte se reinventa con un atractivo complejo en Miranda de Azán

Nueva etapa en un agradable entorno rural, a cinco minutos de Salamanca, que incluye restaurante, cafetería, terrazas, un parque infantil, seis casas rurales, piscina y zonas comunes
Los hermanos Raúl y Mario Carabias se reinventa, en mitad de la pandemia, y se traslada al medio rural

Tras más de 27 años como referencia de la hostelería salmantina de calidad, el Musicarte, regentado por los hermanos Raúl y Mario Carabias en la plaza del Co­rrillo, se reinventa, en mitad de la pandemia, y se traslada al medio rural, con un nuevo concepto de este servicio gastronómico y de ocio.

“En la ciudad el alquiler era muy caro (5.000 euros mensuales), solo teníamos cinco mesas en la terraza y con un negocio basado en un 70% de turistas, la situación era insostenible”, explica Raúl para añadir que “por eso hemos dado este paso, nos hemos trasladado a Miranda de Azán (a solo a cinco kilómetros de Salamanca) para adaptarnos al cambio radical que se va a dar en el sector”.

El nuevo Musicarte, ubicado en la calle Virgen de Valbuena de la ci­tada localidad, a cinco minutos de Salamanca, es una apuesta fuerte, puesto que se cambia un local de 100 metros cuadrados por un cui­dado complejo de 2.500 que incluye una carpa de 200, cafetería, terra­zas, un parque infantil, seis casas rurales, piscina y zonas comunes.

“Ya estaba acondicionado pero hemos hecho mejoras y manten­dremos nuestro espíritu con una amplia oferta gastronómica, va­mos a partir con la base del menú que teníamos en la etapa anterior, junto con brasas de carne y pes­cado, así como guisos más tradi­cionales de Salamanca y Castilla y León, además de tapas de calidad, copas y actuaciones en directo, entre otros atractivos”, relata Raúl Carabias.

En su opinión, el sector de la hostelería “va a dar un giro muy importante, las terrazas han venido para quedarse, y va a cambiar totalmente la forma de trabajar, de tratar al cliente y en general todo. Lo que era llegar a la discoteca o a un bar de tapas con todo el mundo apretado no se repetirá. Va a costar, pero la gente se va a acostumbrar a otros ambientes”.


Esta nueva etapa del Musi­carte supone también la creación de empleo, ya que “tendremos a toda la plantilla más otras cuatro personas fijas y extras, es decir que trabajaremos 15 profesiona­les para dejar la mejor atención”.

La idea de los hermanos Ca­rabias es combinar una clientela formada por turistas atraídos por los caminos rurales de la zona, el sitio histórico de la Batalla de Arapiles y la cercanía de la capital charra, junto con los salmantinos que quieran disfrutar la mejor gastronomía, o copas y tapas de calidad, en un ambiente seguro y muy agradable. De hecho, el ob­jetivo también es acoger celebra­ciones sociales como comunio­nes, jubilaciones o cumpleaños.

Además, “el Ayuntamiento de Miranda de Azán nos ha recibi­do con los brazos abiertos, facili­tándonos todo su apoyo, nos han tratado muy bien y estamos en contacto continuamente. Como te­nemos un recinto muy grande co­laboraremos con ellos para acoger actuaciones culturales, actividades infantiles o cualquier tipo de even­tos para bien del pueblo”.

En condiciones normales el complejo de Musicarte tendrá una capacidad para 300 perso­nas, aunque ahora con las res­tricciones del covid serán unas 150, con todo el mundo sentado. A esto habría que añadir las casas rurales que tienen capacidad para 30 huéspedes.

Todo está preparado, cuidan cada detalle y te están esperando para que esta Semana Santa dis­frutes del nuevo Musicarte en un lugar de ensueño.