Las Arribes al día

El drama de los ataques de buitres al ganado se traslada a Vilvestre

Los propietarios de la explotación se encontraron con la temible imagen de ver sobrevolar decenas de buitres sobre los cadáveres de una vaca y su ternero recién nacido

El jueves pasado tenía lugar un ataque en San Felices de los Gallegos con el mismo resultado, y el viernes se reproducían los hechos en Vilvestre

Los ataques de buitres al ganado en explotaciones de extensivo no cesan en Las Arribes. En esta ocasión el drama se trasladaba hasta Vilvestre, concretamente hasta una explotación familiar de vacuno de carne a nombre de B. M. S., la cual el pasado viernes sufría un episodio más de esta nueva lacra que se ha instalado en las zonas ganaderas de la provincia. El anterior sucedía unn día antes en San Felices de los Gallegos, donde su propietario aún pudo ver su ternero agonizando.

Cada vez es más los ganaderos temen observar la imagen de los buitres sobrevolando las parcelas en las que pasta el ganado, habitualmente vacas u ovejas. Pero ver cómo decenas de estas aves emprenden el vuelo conforme los ganaderos se aproximan a sus parcelas, es signo inequívoco de este drama.

Una situación que el pasado viernes vivían varios de los integrantes de la familia de B. M. S. cuando, como cada tarde, se dirigían a la parcela donde tienen su ganado para echarles de comer. Al aproximarse a la parcela pudieron observar cómo decenas de buitres levantaban el vuelo. En el suelo, una vaca muerta con su ternero recién nacido. Una estampa cada vez más habitual en los pueblos de las Arribes y sin que nadie haga nada, o casi nada, o resulte insuficiente, para darle solución.

Al contrario de lo  los animalistas piensan, los ganaderos de Castilla y León no reciben indemnización alguna por las muertes causadas por buitres, la Junta de Castilla y León, a diferencia de otras administraciones regionales, no reconoce los ataques realizados por buitres, como tampoco las compañías aseguradoras incluyen estos daños en sus pólizas. A diferencia de los daños ocasionados por el lobo, las pérdidas por los ataques de buitres las sufragan íntegramente los ganaderos. 

Sin embargo, a pesar de que los daños producidos por ataques de buitres al ganado son superiores a los que ocasiona el lobo al sur del Duero, parece que aún no son suficientes como para que las OPAs y los ganaderos de la comarca de Vitigudino den un golpe sobre la mesa. Muchos ganaderos no saben qué hacer para evitar este tipo de ataques, porque los mastines no sirven ni las vallas tampoco.

Aves protegidas sin alimento

Los buitres son aves protegidas, por lo que la responsabilidad civil de los daños que pudieran ocasionar recae en la Administración autonómica por tener asumidas las competencias en Medio Ambiente. Sin embargo, hasta la fecha la Administración no ha reconocido estos ataques, y como –a diferencia de los producidos por ataques de lobo– los daños son muy inferiores a lo que supondría un coste judicial, las denuncias nunca llegan a los juzgados.    

El debate sobre los ataques de estas aves al ganado, consideradas siempre carroñeras, se abrió especialmente a raíz de la puesta en marcha de la normativa para la recogida de cadáveres de animales como consecuencia de la enfermedad de las vacas locas. A partir de ese momento comenzaron las denuncias de los ganaderos en los medios de comunicación sobre los ataques de estas aves al ganado, lo que vendría derivado de la falta de alimento en el campo y una explosión demográfica anterior de las poblaciones de buitre por la existencia de vertederos, hoy casi todos clausurados.

La Junta de Castilla y León ha tratado de incentivar la creación de muladares en las explotaciones ganaderas e extensivo y semiextensivo, pero sin demasiado éxito debido a la normativa para la creación de este tipo de instalaciones y las características específicas que deben cumplir los animales en cuanto a edad, pues no se pueden dejar cadáveres de animales de más de cuatro años de edad, en cuanto a especies bovinas. Esta circunstancia obliga a los ganaderos, de igual modo, a mantener contratada la póliza de recogida de cadáveres sin que los muladares les reporten beneficio alguno.  

Creación de muladares en explotaciones ganaderas

Las condiciones para la creación de muladares parten de la base de que han de ser explotaciones en régimen no intensivo y son muy exigentes en materia de sanidad animal. Aun así, y gracias a la buena situación sanitaria de la cabaña ganadera, todas las explotaciones extensivas de ovino cumplen los requisitos sanitarios ya que Castilla y León se ha declarado libre de brucelosis ovino/caprina.

En cuanto al ganado bovino, debe tratarse de explotaciones libres de tuberculosis y brucelosis y estar ubicadas en municipios calificados; además se exige que en la Unidad Veterinaria a la que pertenecen no haya habido ningún caso de ‘vaca loca’ en los últimos 5 años; y los animales han de tener una edad inferior a 48 meses. 

Condiciones a cumplir para la alimentación en muladares

Para la concesión de la autorización de un muladar, deben reunirse, al menos, las siguientes condiciones: estar alejado de zonas habitadas y de comederos, bebederos o puntos de alimentación suplementaria del ganado, instalaciones pecuarias, cursos de agua superficial o aguas subterráneas; disponer de una zona acondicionada para la alimentación que esté delimitada y cuyo acceso esté restringido a los animales de la especie que se desea conservar, por medio de vallas o por otros medios adecuados a las pautas de alimentación natural de esas especies; tener una superficie suficiente y estar situado en una zona despejada que permita el acceso y la huida de las aves necrófagas a las que se pretende alimentar; contar con un único acceso para los vehículos de transporte y tener delimitada una zona en la que depositar los subproductos animales; el gestor o responsable del muladar deberá mantener un sistema de registro que contenga, al menos, el número, especie, identificación de los animales, peso estimado y origen de los cadáveres de las especies usadas para la alimentación en el muladar; las explotaciones de origen de los cadáveres no deberán estar sometidas a ninguna medida específica de restricción del movimiento pecuario por motivos de sanidad animal y cumplirán el programa de vigilancia de EET y la normativa zoosanitaria y de bienestar animal de aplicación.