Zoilo

Hay muchas personas que hacen su trabajo cotidiano de manera responsable y con plena dedicación. Hay profesiones que tienen un costado público que expone a quienes las profesan a fama, pero también a tensiones y, a veces, a ingratitudes. Se habla de vocación de servicio.

La comunicación y su reverso, la información, son actividades que requieren de individuos comprometidos dotados de olfato fino, infinita paciencia, don de gentes, capacidad para relatar lo que sucede y aceptación del sacrificio de la vida privada. A ello se puede unir cierto gusto por la aventura.

La recompensa es exigua: una palmada en la espalda, el reconocimiento de los pares, un titular impecable que todos olvidarán al día siguiente. Pero en el fuero interno de ese corresponsal la satisfacción es difícilmente irremplazable. El bagaje acumulado durante los años de trabajo tenaz se convierte en un tesoro íntimo que pocas veces sale a la luz. Se sabe más de lo que se cuenta. Se calla por discreción y por incapacidad material de decirlo todo, pero el poso queda.

Hay países y momentos que suponen un aldabonazo en la construcción de la Historia universal. A veces, además, se añaden seres humanos extraordinarios con una capacidad insólita de leer el decurso de los días y de ponerse al frente del acontecer con decisión y clarividencia.

Panamá, el periodo que se inicia en octubre de 1968 y Omar Torrijos constituyen una de esas excepcionales combinaciones. Un istmo, un canal que representó la mayor obra de ingeniería que el ser humano había llevado a cabo, un país que buscaba construir la nación y participar en el beneficio del que pocos lucraban.

Un espacio envuelto en golpes militares y en oligarquías depredadoras; tutelado y manoseado por Estados Unidos que confrontaba a la revolución como solución a todos los males. Tiempos ríspidos de violencia y de confrontación en los que había que estar atento ante lo que sucedía e hilar fino en los argumentos que construyeran el relato.

Zoilo G. Martínez de Vega, periodista, durante 40 años pateó América Latina y como corresponsal de la Agencia EFE en Colombia llegó a tener una gran relación con el hombre fuerte de Panamá, ahora cuenta en quince fascinantes capítulos que funcionan como reportajes Las guerras del general Omar Torrijos. La reconquista del Canal de Panamá (Planeta).

Aupado en sus vivencias como testigo, en una amplia bibliografía y en material de archivo periodístico, el volumen no es solo fundamental para entender el proceso que supuso la entrega del canal por parte de Estados Unidos a Panamá, sino también para conocer cómo se originó el polvorín que puso a la región centroamericana en llamas durante una década.

Para lo primero desfilan políticos e intelectuales del momento (Graham Green y Gabriel García Márquez), así como el celebérrimo actor John Wayne, mientras que para lo segundo se amplía su libro de 1991 Centroamérica: Alarma mundial; en medio, la monumental figura de un líder que sí tenía quien le escribiera y que murió cuando no le tocaba.