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Domingo, 28 de febrero de 2021
Ciudad Rodrigo al día

La Diócesis cumple este sábado 2 años sin Obispo en plena reivindicación de la llegada de uno

En estos momentos hay 8 diócesis sin Obispo, y además 4 arzobispos y 2 obispos esperan un relevo tras alcanzar la edad de jubilación

Imagen de las confirmaciones en el Seminario Diocesano en junio de 2018, el último acto en el que la Diócesis de Ciudad Rodrigo tuvo un Obispo titular, tras el cual Raúl Berzosa inició un retiro temporal

Este sábado 16 de enero se cumplen exactamente 2 años desde que el que fuera nombrado en febrero de 2011 Obispo de Ciudad Rodrigo, Raúl Berzosa Martínez, presentase al Papa Francisco su renuncia a continuar al frente de la Diócesis Civitatense, con lo cual se cumplen 2 largos años desde que la Sede Episcopal de Ciudad Rodrigo se encuentra vacante, superando con creces los anteriores períodos de tiempo en los que había estado sin Obispo.

En concreto, el ‘récord’ previo desde que se produjo la Normalización Diocesana acaecida en 1949 (desde 1843 hasta ese año, Ciudad Rodrigo no tuvo Obispos, sino Administradores), habían sido los 11 meses transcurridos entre el nombramiento de Julián López como Obispo de León el 19 marzo de 2002 y la llegada de Atilano Rodríguez como relevo a la Diócesis Civitatense el 26 febrero de 2003.

Pese a haber transcurrido estos dos largos años sin Obispo (y que había rumores insistentes de ‘desaparición’ –o pérdida de entidad- al menos desde septiembre de 2019), no ha sido hasta el jueves de la semana pasada cuando se ha empezado a reivindicar abiertamente desde la Diócesis que se nombre un nuevo prelado, tras prender la mecha el párroco de San Andrés y anterior Vicario General de la Diócesis, Tomás Muñoz Porras, con una carta abierta en la que expresaba su “dolor” por la situación actual y su temor a que la Conferencia Episcopal suprima la Diócesis como tantas veces se ha rumoreado.

A la petición de un Obispo titular y exclusivo para Ciudad Rodrigo se han sumado en los días posteriores, con declaraciones, artículos y cartas, el alcalde Marcos Iglesias, el PSOE de Ciudad Rodrigo (que ha anunciado que va a presentar una moción en el Ayuntamiento), Ciudadanos, Juan Javier González, Ángel Olivera, José Antonio Navarro, Jesús Alfonso Sánchez, Experiencia pro Miróbriga, la Coral Dámaso Ledesma, Ciudad Rodrigo y comarca tienen soluciones, la Cofradía de la Santa Cruz, el Centro de Estudios Mirobrigenses y el Movimiento Familiar Cristiano.

Esas cartas y reclamaciones al Nuncio Apostólico del Papa en España, Bernardito Auza (justo cuando se va a cumplir un año de su visita a Ciudad Rodrigo para tomar parte en la festividad de San Sebastián tras invitarle el Administrador Apostólico, Jesús García Burillo), tienen una reivindicación principal: que sea nombrado un Obispo propio y exclusivo, es decir, que no sea compartido con la Diócesis de Salamanca como apunta la rumorología.

Precisamente, como ya hemos publicado en varias ocasiones, uno de los principales temores era que esta vacancia de la Diócesis Civitatense se prolongase al momento en que quedase vacante la Diócesis de Salamanca al alcanzar la edad de jubilación su prelado, Carlos López, ya que eso podía ‘facilitar’ el nombramiento de un prelado común, existiendo dos modelos posibles: que las diócesis de Salamanca y Ciudad Rodrigo sigan siendo entes diferentes pero con la misma persona como Obispo, o que se fusionen (se llamaría Diócesis de Salamanca-Ciudad Rodrigo, al ser la de Salamanca más antigua).


La jubilación –todavía no consumada hasta que no llegue un relevo- de Carlos López se acabó por producir el pasado mes de noviembre, con lo cual ahora mismo las dos diócesis están a la espera de un Obispo, habiéndose puesto ya algunos nombres sobre la mesa como posibles sustitutos para ambos cargos, como el sacerdote de Valladolid José San José Prisco (director del Colegio Español en Roma), o más recientemente, José Ignacio Munilla Aguirre, actual Obispo de San Sebastián.

Sin embargo, dos años después, se sigue esperando un Obispo para Ciudad Rodrigo, mientras se siguen acumulando diócesis vacantes por el territorio nacional, ya que de hecho el actual Nuncio Apostólico, Bernardito Auza, está apostando principalmente por ‘barajar Obispos’, es decir, mover Obispos ya en el cargo a otras Diócesis. Por ejemplo, en el último movimiento realizado, el Obispo de Teruel y Albarracín, Antonio Gómez Cantero, ha sido nombrado coadjutor de la Diócesis de Almería.

Lo cierto es que los expertos en asuntos eclesiásticos esperaban que en el mes de diciembre se fueran cubriendo huecos vacantes, pero de momento no ha habido movimientos recientes salvo el ya mencionado. De este modo, a día de hoy están vacantes un total de 8 diócesis: Ciudad Rodrigo, Coria-Cáceres, Ibiza, Asidonia-Jerez, Bilbao, Calahorra y La Calzada-Logroño, Mondoñedo-Ferrol, y Teruel y Albarracín. Salvo en Ciudad Rodrigo, y en Teruel y Albarracín, en el resto están al frente presbíteros como administradores diocesanos.

Además de esas 8 diócesis, ya han alcanzado la edad de jubilación eclesiástica (75 años) -por lo que esperan un relevo en cualquier momento- los arzobispos de Valladolid, Madrid, Sevilla y Valencia, y los obispos de Tarazona y Salamanca (en total, hay 14 huecos por cubrir). Mientras tanto, el que también sigue a la espera de algún posible destino es Raúl Berzosa Martínez, que sigue ostentando el título de Obispo emérito de Ciudad Rodrigo.

Ahora mismo, Berzosa se encuentra en una estancia en la República Dominicana, continuando un ‘tour mundial’ que le ha llevado, desde que se marchó de forma repentina en junio de 2018 a un retiro temporal por motivos personales, por Francia, Colombia, Roma y ahora de nuevo al otro lado del charco. Hay que recordar asimismo que al frente de la Diócesis de Ciudad Rodrigo está como Administrador Apostólico desde enero de 2019 Jesús García Burillo, Obispo emérito de la Diócesis de Ávila, que había dejado en noviembre de 2018 al llegar a la edad de jubilación.