Ciudad Rodrigo al día

 

Los Reyes Magos reciben el cariño de miles de mirobrigenses pese a no poder desfilar por la ciudad

El formato de ‘adoración’ en la Plazuela del Conde, que tuvo una buena aceptación, se desarrolló de forma muy ordenada

Como cada año, Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente están cumpliendo con la tradición de acercarse a visitar en la mágica tarde-noche del 5 de enero a los niños (y personas de cualquier edad) de Ciudad Rodrigo, quienes este año no han podido darles la habitual bienvenida multitudinaria por las calles debido a la pandemia del coronavirus, ni con el formato de Cabalgata tradicional, ni con la versión por toda la ciudad en la que pensaron inicialmente los Amigos de la Ilusión y el Ayuntamiento mirobrigense.

Imposibilitadas esas modalidades por la normativa de la Junta de Castilla y León que ha obligado a que las ‘cabalgatas’ sean ‘estáticas’, por lo se optó durante la tarde del martes en Ciudad Rodrigo fue que, en vez de que los Magos recorriesen la ciudad saludando a los mirobrigenses, éstos se acercasen hasta la Plazuela del Conde, donde se montó un escenario con los habituales tronos, como suele ocurrir cada año en los soportales de la Plaza Mayor a la conclusión de la Cabalgata.

Sin embargo, esta vez los niños y los Magos –que no se quitaron la mascarilla- no pudieron tocarse, sino que tuvieron que conformarse con saludarse (o hacerse fotos) a distancia, con unas vallas de separación que marcaban la ruta que debían hacer todos aquellos que se acercaron por la Plazuela durante las tres horas en las que estuvieron los Magos, que llegaron un poco más tarde de lo previsto, sobre las 17.15 horas.

En ese momento, había poca gente esperando, de tal modo que todos los que fueron a primera hora pasaron muy rápido, no siendo necesario siquiera hacer al completo el recorrido de vallas que se había diseñado en la entrada a la Plazuela desde la calle Madrid, en el cual se pintaron en el suelo  unas marcas para que se fuese guardando la distancia de seguridad de metro y medio. Por cierto, que justo en esa entrada a la Plazuela había dos miembros del Grupo Scout Kennedy repartiendo gel hidroalcohólico a todos los que por allí se acercaron.

También había miembros del Grupo Scout al final del recorrido (justo antes de la salida hacia la calle Cáceres) para repartir a todos los niños que pasaron una bolsa de gominolas. En total, se repartieron unas 900 bolsas, lo que equivale a 900 niños, que teniendo en cuenta que iban acompañados de adultos, y que también hubo jóvenes y adultos que pasaron sin niños, se puede estimar que como mínimo pasaron por la Plazuela a saludar a los Magos 3.000 personas, con un volumen creciente según fue avanzando la tarde.


Entre ellas estuvieron varios miembros de la Corporación Municipal, incluido el alcalde Marcos Iglesias, que tras pasar a saludar a los Reyes con su familia, se subió al escenario (junto a Ramón Sastre y Víctor Gómez) para hacerles entrega de la llave mágica con la que podrán abrir durante la noche las casas de todos los mirobrigenses. En ese momento, tanto los Reyes como el alcalde pronunciaron unas palabras, cogiendo el micrófono que tuvo durante toda la tarde Joaquín Sánchez ‘Tato Galerías’, que hizo de narrador como suele ocurrir en la Plaza Mayor en la Cabalgata ‘clásica’.

Tras algunas familias que apuraron muchísimo y que llegaron a la Plazuela incluso pasado algún minuto de la hora fijada para la finalización de la recepción (se esperó a que pasasen todos), los últimos en acercarse a ver a los Reyes Magos fueron los miembros de los Bomberos y de Cruz Roja que estuvieron durante toda la tarde en la Plazuela por si ocurría cualquier incidencia, al igual que cuatro miembros de la Policía Local.

Como cierre, los miembros de los Amigos de la Ilusión se sacaron una foto con los Magos, justo antes de empezar a desmontar y recoger todos los elementos repartidos por la Plazuela (incluido el buzón que ha estado en los soportales de la Casa Consistorial, para que depositasen sus cartas los últimos rezagados), en la que se habían colocado focos para iluminar el escenario, así como luces navideñas en varios puntos.

Hay que apuntar que este acercamiento de todos los mirobrigenses al centro histórico para ver a los Magos propició que muchos de ellos se quedasen por allí, a dar una vuelta o a tomar algo, generándose el tradicional ajetreo de la tarde de Reyes por la Plaza Mayor y sus alrededores. En el caso de los Magos de Oriente (que habían estado muy bailones durante la tarde, levantándose varias veces de sus tronos), se marcharon de la Plazuela en un vehículo para ir a por los regalos y empezar a repartirlos.