El recuerdo de los años gloriosos de la Unión sigue vivo

El pasado artículo en SALAMANCA AL DÍA ‘Fue un placer ver tantas estrellas en el Helmántico’ ha tenido un gran eco entre la afición blanquinegra y en las redes sociales. El recuerdo de la UDS sigue latente, especialmente los ascensos y doce temporadas en Primera división, tan añoradas.

Ha sido una oportunidad el 50 aniversario del estadio para actualizar tantos recuerdos. El 8 de abril de 1970 se inauguró el Helmántico, el buque insignia de la Ciudad deportiva, un precioso campo que costó en torno a los 30 millones de pesetas. Los arquitectos de la obra en el Prado de Panaderos, cuya intención inicial era situarla en Salas Bajas, fueron Antonio García Lozano y Fernando Población del Castillo, y el aparejador Vicente del Río. Augusto Pimenta, presidente entonces, fue considerado uno de los principales artífices, quedando en la memoria de la afición blanquinegra como el mejor dirigente que ha conocido la entidad.

La Unión Deportiva Salamanca jugó contra el Sporting de Lisboa en la inauguración con el resultado de empate sin goles. La alineación unionista fue protagonizada por Carlos; Simonet, Huerta, José Manuel; Manolo, Cachicha; Sancho, Eloy, Miguel, Fermín y Jiménez.

Por nuestro querido estadio, que reemplazó al legendario El Calvario, han desfilado cientos de futbolistas en todas las categorías, algunos de gran calidad, especialmente en Primera. Hemos elegido nuestros once mejores dentro de una hipotética selección ideal, aunque podían haber entrado otros, dado el gran elenco de jugadores que plasmaron su sello de calidad, sobre todo por la división de honor del fútbol español durante doce temporadas. Un artículo ciertamente atrevido, en dos entregas, en el que no pueden entrar todos los que dieron el máximo por defender los colores de la Unión Deportiva Salamanca, y siempre en el pensamiento de la afición. Muchos seguidores de Salamanca rtv al día han dejado sus comentarios en las RRSS, que agradecemos, y creado también el lógico debate.

La afición siempre ha considerado de forma unánime a Joao Alves el mejor jugador de la historia de la UDS, condecorado años después por la Peña Unionista Universitaria con un trofeo que lo acreditaba como tal, patrocinado por Caja Duero. Era el homenaje al medio centro portugués en aquella fiesta de la discoteca Titán con un gran eco también en la prensa portuguesa, orgullosa del ‘jogador com as luvas pretas’ que tanto nos hizo disfrutar durante dos Ligas consecutivas en el Helmántico y lejos de él, memorizando  siempre el gol en el Bernabeu que dio la victoria al equipo charro frente al Real Madrid.

He elegido a los once jugadores para mi selección ideal. D’Alessandro, Salgado, Luis García, Juanjo, Lanchas; Alves, Giovanella; Ito, Carlos Vela, Sánchez Barrios; Diarte. Un equipo muy difícil de conformar y lógicamente he tenido mis dudas. Jorge D’Alessandro apenas ha tenido competencia para ocupar la puerta por su papel destacado bajo los palos, jugando 10 temporadas, 9 de ellas en Primera; además en dos de ellas fue el portero menos goleado en Primera. No puedo dejar de mencionar a un porterazo como Manolo Cervantes, aunque no actuó en la máxima categoría, o la regularidad de Angel Lozano. Ha habido dos jugadores que sólo vistieron la indumentaria blanquinegra una temporada y podía haber optado por otros con una estancia más dilatada. Pero he querido poner a los que para mí eran los mejores y por ello incluí a dos peloteros extraordinarios como Míchel Salgado y Carlos Vela. La carrera de Míchel es por todos conocida en el Real Madrid y la Selección y fue una pena que no siguiera en la Unión en Primera después del ascenso en Vitoria, aunque fue factible pero finalmente no pudo ser por esas cosas raras de los dirigentes del fútbol. Carlos Vela era genial y quienes pronosticaron ya en el mundial juvenil que llegaría a ser también un crack mundial no contaban con que él podía enamorar a los aficionados, pero el fútbol nunca conseguiría enamorarlo a él. El internacional mejicano  llegó a jugar semifinales de Champions con el Arsenal y ahora milita en Los Angeles Football Club, de la liga de Estados Unidos.

En lugar de Míchel, y dentro de un ramillete de estupendos laterales como Iglesias, Néstor, Pedraza, Lombardi o Edu Alonso… hubiera seleccionado a Raúl Gañán, con nueve temporadas de blanquinegro, jugando también en posición más adelantada y una aportación espectacular. Siguiendo con la zaga, señalar a una pléyade centrales de categoría, Huerta, Bustillo, Rezza, Balbino, Herrero, Luis Manuel, Cristian Díaz, Juanma, Tortolero, Redero, Sito… este último destacó también como lateral. Fue fácil quedarme con Luis García y Juanjo porque, por su extraordinaria contribución, fueron a la selección española. Brillaron Rodri, Corominas, Vellisca, Angel el de Ciudad Rodrigo, Miguel Angel, y Lanchas especialmente, independientemente de los galones de haber sido internacional con España. Y quiero hacer alusión a un jugador de épocas más recientes, porque es de los más polivalentes que he conocido: Arbilla. Jugaba en todos los puestos de la defensa, y en el centro del campo por las dos bandas. Por eso lleva numerosas temporadas en Primera, ahora en el Eibar.

Dentro del centro del campo tan restringido al utilizar el 4-2-3-1,  el indiscutible Alves, y junto a él, en tándem, Giovanella, un derroche de facultades que no paraba de ayudar recuperando balones y permitiéndose el lujo de ayudar en las jugadas de ataque, con cierta llegada. Angel de los Santos y Tomé eran también ‘pata negra’. El gallego había venido de jugar con Cruyff en el Barcelona, aunque como lateral derecho, y Angel fue fichado por el Real Madrid. Con un centro del campo de tres, podían haber formado en la alineación de gala con Alves, cuando jugaron juntos era un espectáculo verlos.

Taira ha sido uno de los más reclamados en los comentarios de nuestros lectores en las redes. Ciertamente, el portugués es uno de los futbolistas con más clase que hemos conocido en este medio siglo de historia en el Helmántico, pero he optado en esa demarcación por Alves. También quiero mencionar a Antonio Orejuela, al que llegué a darle el trofeo de la Peña Unionista Universitaria al mejor la temporada 83-84, y que llegó a enfrentarse con la Unión a Maradona en el Camp Nou, tan muy versátil en el centro del campo, llegando a jugar después en el Atlético de Madrid. Su pariente Cabrero había sido internacional juvenil y gracias a su técnica jugó en Primera, aunque tuvo que marcharse porque hubo un sector del público que de forma arbitraria y absurda no supo medir su trato a algunos jugadores de la cantera, sobre todo a los que atesoraban cierta calidad, como la que él volvió a demostrar con el “Alba”, incluso en un partido contra el Barça en el Camp Nou.

Y la temporada del ascenso de Burgos formó en la medular el vizcaíno Pedro Herrera, cuya clase no olvidamos, heredando parte de ella su hijo Ander, actualmente en el PSG. Gustó el estilo de Chemo del Solar en la campaña de Primera con Lillo o las aportaciones de Joan Barbará durante ocho años en los que se ganó el aprecio de la afición, todavía nombrado como demuestran las apostillas de los lectores de Salamanca rtv al día en Facebook y Twitter. Popescu y Marinescu integraban el ramillete de jugadores internacionales rumanos que aportaron su calidad, entre los que destacó el delantero Stinga.

Cabe destacar que Enrique y su trabajo eficaz en el centro del campo, tantas veces capitán, ostenta el récord de 14 temporadas consecutivas en el Salamanca, con 231 partidos oficiales en Primera División.

Antes de hablar de los ‘galácticos’ en el ataque, siempre han sido valorados los arietes Urzáiz, Claudio, Catanha, Maku, César Brito o el remate de cabeza de Jesús Orejuela, y los extremos zurdos Carlos Baéz y Blanquer, y en la otra banda, el fino Galleguillos.

Quique Martín  ha sido una de las estrellas más valoradas de estas cinco décadas del Helmántico, por su talento y polivalencia. Decisivo también en el ascenso a Segunda cuando se echó al equipo a la espalda en aquel complicado partido de la liguilla de ascenso ante el filial sevillista. Pero en Primera, en las demarcaciones que podía ocupar el asturiano, dejaron un cartel enorme Ito y sus interminables regates, Vela y Sánchez Barrios.

Aceptamos de buen grado las críticas de los aficionados unionistas por no incluir en este once estelar a un delantero centro descomunal como el portugués Pauleta, pero también pueden estimar la opinión de quienes pensamos que, aunque más lejano en el tiempo, hubo otro ‘killer’ llamado Carlos “Lobo” Diarte, internacional paraguayo, que vino del Valencia y nos emocionó al final de los ’70 en Primera con sus goles y velocidad, regate, potencia, remate de cabeza y disparo, que definían su impresionante calidad.

Como entrenadores habría que valorar especialmente al desaparecido García Traid por los ascensos consecutivos de la UDS de Tercera a Primera en dos años, en la etapa de José Luis Paniagua, y otro ascenso de Segunda B a Segunda con alirón aquella noche ante el Alcalá, y la misma hazaña de las plantillas del técnico que dejó un mejor recuerdo, Juanma Lillo, que se plantaron desde Segunda B en la máxima categoría por la vía rápida.

Cientos de jugadores se enfundaron la camiseta de la Unión Deportiva Salamanca desde su fundación en 1923 y en estos 50 años del estadio Helmántico tantos sin mencionar, pero sirva este artículo igualmente como un sencillo homenaje a todos ellos, dirigentes y técnicos en cada parcela, también a la cantera y sus entrenadores en la sombra, y por su puesto a la afición, que mantuvo la entidad.

Aparte de los presidentes referidos en estos cinco lustros de historia del Helmántico, ocuparon ese sillón Francisco Cosme, Sebastián Polo, Jesús Belda, Valeriano L. Egido, Bauti Duel, Francisco O. de Urbina, Javier Rey, Alfonso del Arco, Mariano Rodríguez, Carlos Adame, Angel Mazas, Iván Campo, Juanjo Pascual, José F. Mañueco y Paco Caste. Gabino Sánchez y Enrique de Miguel fueron los gerentes durante este largo periodo.

La UDS SAD fue disuelta por resolución judicial el 18 de junio de 2013, en Segunda B, con Juanjo Pascual como principal dirigente y accionista mayoritario, que había cogido una difícil herencia en la división de plata de Juan José Hidalgo, el presidente que convirtió el club en SAD y con el que la UDS jugó en todas las categorías. Nos divertimos con los triunfos y sufrimos con las derrotas, pero fue un auténtico placer.

El club se refundó con muchos de los niños y jóvenes promesas que quedaron en sus secciones inferiores, que junto a técnicos, dirigentes como Paco Caste, Carlos Martín, Mariano Román, Vicente García, etc., merecen también nuestro reconocimiento, con un especial recuerdo al gran artífice Angel Martín, cuya reciente desaparición no nos terminamos de creer.

Actualmente gran parte de masa social blanquinegra pide al presidente del Salamanca CF UDS, Manuel Lovato, principal inversor, que se desvincule de la entidad por su discutida gestión, no exenta de un cierto esfuerzo durante esta dura etapa. La hinchada del estadio Helmántico sigue coreando el ¡Hala Unión! con la esperanza de reeditar viejas hazañas que nos hicieron soñar y disfrutar.