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Jueves, 28 de enero de 2021

Cómo elegir un buen título de trabajo fin de grado

Un buen título debe dejar claro lo que se va a encontrar en el trabajo. Por ello, es buena idea empezar con un título provisional, pero cambiarlo después en función de cómo se ha desarrollado el trabajo

A estas alturas, a nadie se le escapa que elegir un buen título a la hora de hacer un trabajo es fundamental. Digan lo que digan, las primeras impresiones cuentan y mucho.

Gracias a las redes sociales y muy especialmente a YouTube, los jóvenes son más conscientes que nunca de la importancia de los titulares. Un buen título, es el primer paso para volverse viral y aunque un trabajo académico es mucho más serio, la psicología detrás del título es similar a la de cualquier vídeo.

Hemos consultado a los expertos en realizar trabajos académicos de HazMiTrabajo cómo debe ser un buen título para un TFG y esto es lo que nos han dicho:

Olvídate del clickbait

Generalmente, los alumnos que se interesan por escribir buenos títulos, son conscientes del poder del clickbait, pero algunos no se dan cuenta de que un TFG es algo más serio que un vídeo en una red social. 

Palabas como “brutal”, “esto”, “no te lo creerías” no encajan bien en estos trabajos.

Escríbelo después de haber terminado el trabajo

Un buen título debe dejar claro lo que se va a encontrar en el trabajo. Por ello, es buena idea empezar con un título provisional, pero cambiarlo después en función de cómo se ha desarrollado el trabajo.

En ocasiones, los tutores piden el título del trabajo por anticipado, pero si la temática se mantiene y el cambio está justificado, los expertos de esta web, donde se puede encargar el trabajo fin de grado, nos comentan que no suelen poner problemas.


Acota bien el tema del trabajo

Un buen título debe acotar bien el tema. Depende de las materias, pero incluir fechas o categorías en el título suele ser buena idea porque así evitas futuras preguntas del tribunal sobre por qué no incluiste tal o cual cosa.

En todo caso, siempre debe aparecer el tema principal y es buena idea informar sobre el enfoque con el que se ha realizado el trabajo (teórico, cuantitativo, cualitativo, bibliográfico, etc.).

Si puedes añade un subtítulo

En el título, lo mejor es asegurar y no salirse de los cánones. Sin embargo, si te permiten añadir un subtítulo, en él puedes añadir una cita que llame la atención del interior del trabajo, incluso de las conclusiones o añadir una estadística curiosa. El objetivo del título es delimitar bien el trabajo, pero con el subtítulo puedes tratar de ser lo más sugerente posible para animar a la lectura.

Si el subtítulo no está permitido, también es práctica habitual elaborar un título que incluya el subtítulo separado por dos puntos: “Título: Subtítulo”

Repásalo

No hay nada peor que darse cuenta de que se va a presentar un TFG con un error ortográfico en el título cuando se camina hacia la entrega y ya no tiene solución.

Lo ideal es que dejes ver tu título a alguien más, ya que cuatro ojos ven más que dos, pero como esto no siempre es posible, te recomendamos que releas el trabajo al menos un día después de haberlo terminado, esto te ayudará a distanciarte del texto y notar los fallos más fácilmente.