Rafa Dueñas inicia su cuarta etapa como técnico del Salamanca UDS con un entrenamiento en el Helmántico

El mexicano, que carece de título, se sentará en el banquillo contra el filial del Celta, el Zamora y Unionistas 
Rafa Dueñas da órdenes a sus futbolistas en su primer entrenamiento con el Salamanca UDS / Carlos Cuervo

Rafa Dueñas inició su cuarta etapa como preparador del Salamanca UDS con un entrenamiento en el Helmántico. El mexicano, que carece de título para dirigir en España, se sentará en el banquillo contra el filial del Celta, el Zamora y Unionistas como poco. Los medios de comunicación solo pudieron acceder al estadio durante varios minutos para captar imágenes de la sesión, puesto que estaba programada para ser a puerta cerrada y sin la presencia de ellos más allá del tramo inicial.

Sin embargo, se pudieron apreciar varios detalles de relevancia como la reincorporación del capitán Antonio Amaro al grupo tras su lesión el pasado 2 de noviembre, por lo que ha estado apartado más de mes y medio. Mientras, el azteca apostó para subir desde el filial a jugadores como Martín Cascajo, Fernando Romero, Antonio Alemán o Amis, a los que también hay que sumar a los habituales Leo Sepúlveda, Luis Martínez y Clay Silvas. Por su parte, Nacho López sigue lesionado y realizó trabajó de recuperación con Tito hasta que sus compañeros finalizaron la parte de gimnasio. Tampoco estuvo Anderson Arroyo, que se encuentra en Londres para conseguir el permiso de trabajo y poder jugar. 


Además, como curiosidad, dos trabajadores estuvieron arreglando varias de las vallas de publicidad del coliseo blanquinegro para adecentar el aspecto del mismo ante el evidente deterioro, tal y como se puede apreciar en la galería de imágenes que ofrece SALAMANCA AL DÍA de todo lo ocurrido este martes por la tarde. 

Con respecto a Sergio Egea, se pudo ver a un Rafa Dueñas mucho más intenso que su predecesor, tratando de meter en dinámica a sus futbolistas, a los que separó en dos grupos. Con los que estuvo al inicio de la práctica, el técnico trabajó en dos rondos de espacios muy reducidos con dos jugadores en el medio intentando robar el balón y trabajando “un minuto a máxima intensidad”. Algunas de las frases que se le oyeron fueron: “Puma, vivo por si falla el compañero, aprieta, rápido”.  Nueva era. Otra vez. 

Fotos: Carlos Cuervo