Domingo, 29 de noviembre de 2020
Ciudad Rodrigo al día

Infinito

¿Cómo nos vamos a quitar esta crisis de encima si ustedes sólo piensan en hacer botellones y fiestas privadas con unos y con otros?

Albert Einstein, además de sus fórmulas, nos dejó esta frase sobre la que he estado pensando en los últimos días: El universo es un espacio infinito, igual que la estupidez humana, y de lo primero no estoy tan seguro.

Muchos días en las noticias, vemos las manifestaciones que hay por toda España de jóvenes entre quince y veinticinco años pidiendo poder salir por la noche, celebrar fiestas, reunirse y, en definitiva, pensando sólo en su diversión. Chicas y chicos que no han pasado en su vida ningún apuro, que han vivido una vida de regalo. Chicas y chicos que no he visto salir a reclamar los derechos laborales que sus padres se ganaron con sangre, sudor y lágrimas, que ahora ¿dónde están?

El trabajo escasea, los sueldos son precarios, hay muchas familias con dificultades para llegar a fin de mes y nuestros jóvenes solo piden poder divertirse más. Pero no sólo son los jóvenes, sus adultos también se han subido al carro del ‘disfrute’. Parece que este país por tener como mayor industria el turismo, tengamos que estar siempre divirtiéndonos alimentando así, por cierto, el estereotipo del que gozamos en el resto del mundo. ¿No hemos enseñado a nuestros hijos e hijas a ser responsables? ¿Por qué estas ansias de ocio permanente cuando una gran parte de la población lleva ocho meses prácticamente confinada, en ERTE o directamente sin empleo? ¿Cómo nos vamos a quitar esta crisis de encima si ustedes sólo piensan en hacer botellones y fiestas privadas con unos y con otros, descontroladamente?


En estos días anunciaron la salida de una vacuna, parece que eficaz, pero todavía tardará bastantes meses en llegar a todo el mundo (y, por cierto, privada o públicamente, habrá que pagarla con el trabajo de alguien). Cuando de cara a la Navidad quiten, quizá, restricciones, ¿qué haremos? ¿volveremos a la locura de juntarnos todos sin ningún respeto a las normas sanitarias? Quizás nadie les haya contado la parábola de los siete años de vacas gordas y de los siete de vacas flacas, porque las gordas se fueron hace ya algún tiempo, y vamos a tener que comer miseria si la actividad económica se paraliza debido a que no nos cuidamos a partir de las recomendaciones del Comité Científico Nacional. Por favor, no queramos ser más listos que los listos, seamos responsables y que la estupidez no llegue al infinito.