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Martes, 19 de enero de 2021

¿Qué es mejor, vitrocerámica o inducción?

La cocina ha alcanzado un alto grado de tecnificación, de hecho cada vez son menos las cocinas de gas que se instalan, sobre todo en entornos no profesionales. El gas tuvo su época dorada, pero por diversas razones como seguridad y limpieza, están dejando paso a otras fuentes de calor. Las placas vitrocerámicas y de inducción están haciéndose fuertes cada vez en más cocinas, y si deseas adquirir alguna de ellas, en este enlace podrás encontrar la mejor oferta de productos para que cocines con todas las ventajas posibles.

Así es una placa vitrocerámica

Una placa vitrocerámica es un electrodoméstico formado por un cristal grueso bajo el cual se encuentran de 3 a 4 resistencias. estas, al tomar temperatura, permiten calentar el recipiente que hay sobre el cristal. Las placas vitrocerámicas fueron las primeras en aparecer, allá por finales de los años 80. Actualmente tienen un precio casi de risa, lo que es una buena opción de compra si tu presupuesto no es el más elevado. Fáciles de mantener y limpiar, dan una buena experiencia en la cocina, y son muy seguras.
 

Las placas de inducción

A simple vista es difícil diferenciar una placa de inducción de una vitrocerámica si ambas estan apagadas. El funcinamiento de una placa de inducciçon es diferente, ya que el calor se produce por un sistema de electroimanes que calienta el recipiente. De ahí que las placas de induccion no puedan utilizarse con cazuelas de barro o sartenes de aluminio, han de estar especialmente diseñadas para este tipo de placa en concreto. Son igual de sencillas de mantener que una placa vitrocerámica, y aunque son mas caras que las primeras, ya han bajado de precio de forma notable, por lo que puedes optar a ellas sin tener que emplear demasiado dinero.
 

Ventajas y desventajas de las placas vitrocerámicas y de inducción

 

Pero claro está, ¿cuál debo elegir? ¿Qué me conviene más en mi cocina? La respuesta a esta y otras preguntas ha de venir determinada no solo por nuestros hábitos a la hora de ponernos a cocinar, sino por nuestro presupuesto. Si tenemos claro que la cocina que vamos a instalar no es de gas, queda claro que hemos de decantarnos por vitrocerámica o inducción. Vamos a descubrir cuáles son las ventajas y desventajas de cada una.

Una placa vitrocerámica contiene resistencias que se ponen al rojo vivo gracias a la corriente eléctrica. Ello permite cocinar con este calor, y que cuando se apague la resistencia queda calor residual para seguir cocinando. Sin embargo, este es el principal problema de las placas vitrocerámicas, ya que el precio de la luz es bastante elevado y requiere de mucha energía para funcionar.
 

La factura de electricidad puede verse incrementada de manera notable si haces un uso intensivo de la placa vitrocerámica. Como ventaja principal, podemos destacar que puede utilizarse cualquier tipo de recipiente para cocinar, es decir, no has de comprar ninguno específico para ella, y que son muy económicas. Actualmente es posible comprar una buena placa vitrocerámica por muy poco dinero. Su mantenimiento también es muy sencillo, si utilizas los productos de limpieza adecuados puede durar muchos años en perfecto estado de funcionamiento.


Hay personas que se las han cambiado ya de puro aburrimiento, no porque les hayan dejado de funcionar.
 

Las placas de inducción funcionan de una manera diferente, y hay una ventaja abrumadora con respecto a las vitrocerámicas. Al hacer uso de la energía electromagnética, lo que se calienta es el recipiente, nunca el cristal. Con ello evitamos el desperdicio de calor y que nuestra factura de la luz no sea tan elevada, ya que requiere de bastante menor cantidad de energía para funcionar. Su limpieza y mantenimiento es igual de sencilla que es una placa vitrocerámica, aunque cuentan con la desventaja principal de no ser tanto económicas como estas.

Aun así, los precios ya están bajando y puedes comprar una placa de inducción sin tener que gastar demasiado. Y si te decides a instalar una en tu domicilio, ten en cuenta el tipo de ollas y sartenes que tienes, ya que probablemente debas de cambiarlos por algunos que sean aptos para la cocina de inducción.
 

Las placas de inducción cuentan con un extra añadido, son extremadamente seguras para los niños. Mientras que las placas vitrocerámicas dejan un calor residual que puede llegar a ser muy peligroso y provocar quemaduras, las de inducción calientan solamente el recipiente y no la superficie. El único calor que conservan es el que le ha traspasado el fondo de la olla o la sartén.

 Por tanto, ha llegado el momento de elegir tu placa de vitrocerámica o de inducción si quieres abandonar definitivamente la cocina de gas. Ambas cuentan con enormes ventajas, como son la limpieza y la funcionalidad. ¿Te animas a descubrir la gama mas completa para tu cocina?