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Domingo, 24 de enero de 2021
Ciudad Rodrigo al día

Concluyen las obras de la calle Tajo, en las que se ha aprovechado para cambiar la imagen de Voladero

En estos momentos el Ayuntamiento tiene contratadas a 155 personas, 98 de ellas de forma temporal

El alcalde Marcos Iglesias, el delegado de Obras Ramón Sastre, la responsable de Urbanismo Beatriz Jorge Carpio, y el concejal de Parques y Jardines José Manuel Jerez se acercaron en la mañana del martes a comprobar cómo ha quedado la calle Tajo tras la renovación de la que ha sido objeto durante los últimos meses, en lo que ha sido la primera calle reformada durante esta legislatura, coincidiendo su ‘inauguración’ con el aniversario de boda del concejal responsable de la materia, Ramón Sastre, como él mismo comentó a modo de anécdota durante la visita.

En lo que a la renovación de la vía se refiere (pendiente de unos “remates sobrevenidos” en la confluencia con la vecina calle Duero), Marcos Iglesias resaltó que “se le ha dado un diseño diferente”, con la delimitación mediante una canaleta de la zona de aparcamiento, y con la colocación de un tipo de árbol pedido por los propios vecinos, el Albizia Julibrissin, “porque echa flores muy bonitas”.

Las obras han tenido un coste total de 145.792,94€, de los cuales el Ayuntamiento ha sufragado el 64% (93.307,48€), y los vecinos de la calle el 36% restante (52.485,46€), mediante una serie de contribuciones especiales, al igual que ya hicieron los vecinos de calles colindantes como Miño, Uranio, Guadalquivir y Duero en años precedentes al tratarse del desarrollo de un nuevo sector, el 24, según el Plan General de Ordenación Urbana de Ciudad Rodrigo (la normativa dice que deberían sufragarlas íntegramente los vecinos, pero el Ayuntamiento está aportado parte).

 

La cantidad a pagar por cada vecino de la calle Tajo depende de la edificabilidad máxima de su parcela, a razón de 22,12€ por metro cuadrado edificable, de tal modo que las cantidades oscilan entre los 1.938,41€ y los 15.814,74€. El alcalde resaltó en la mañana del martes que es una “satisfacción” haber culminado las obras, porque “era una demanda de los vecinos”.


Aprovechando la renovación de la calle Tajo, se ha intervenido en su confluencia con la calle Voladero, a la cual se le pretende “cambiar la imagen, generando un ambiente diferente”. Según explicó Marcos Iglesias, esta vía tenía tantas zonas de aparcamiento que “parecía un polígono”, por lo que se ha decidido sustituir algunas por zonas ajardinadas, porque además “es una de las zonas de acceso a la ciudad”, transitada por ejemplo por aquellos a los que les gusta ir a pasear hasta Sanjuanejo.

De momento, se ha actuado en la calle Voladero en la zona más próxima a las calles Tajo y Duero, quedando pendiente otro tramo para cuando se urbanice la calle Milano, una de las pocas que todavía son de tierra en Ciudad Rodrigo. Marcos Iglesias indicó que esta vía, junto con la calle Fuenteguinaldo (también pendiente de urbanizar), ya están en agenda, y se harán “cuando haya margen en el presupuesto”.

La siguiente obra que pondrá en marcha el Consistorio es la destinada a mejorar la accesibilidad en las calles Lázaro, Fuente Nava y Peramato, al tratarse de vías cuya superficie son piedras (en esta última, en el tramo entre Cárcabas y Lázaro). Marcos Iglesias volvió a resaltar en la mañana del martes que todas estas obras son vistas por el Equipo de Gobierno como una medida “importante para crear puestos de trabajo, y poder ayudar en un momento de dificultad económica”.

A día de hoy, el Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo tiene contratadas a un total de 155 personas (récord al menos en esta legislatura), de las cuales 98 son temporales. Entre ellas están las personas contratadas para reforzar los servicios de limpieza de los colegios y desinfección de los parques. El alcalde apuntó que están haciendo un “esfuerzo importante, pero es la mejor manera de ayudar”, remarcando que son la “principal ‘empresa’ de Ciudad Rodrigo” atendiendo al número de contrataciones.