Viernes, 23 de octubre de 2020
Las Arribes al día

La nueva temporada llega sin demasiado entusiasmo por la escasez de caza

La perdiz ha vuelto a criar mal, el conejo no levanta cabeza y la liebre salvará más de un bolo

El 25 de octubre arranca una nueva temporada de caza menor / CORRAL

El 25 de octubre arranca en Castilla y León una nueva temporada cinegética, más de 128.000 aficionados con licencia en esta comunidad, entre los que se encuentran unos 14.000 salmantinos, saldrán entonces tras perdices, conejos y liebres. La veda general levanta el telón en una situación jamás vivida por las generaciones actuales como consecuencia del coronavirus.

Nadie de los cazadores actuales había vivido hasta ahora acudir a la reunión previa de una montería, a la junta de carnes o al pose para la foto con la res abatida junto a los compañeros de jornada, ‘embozado’ con una mascarilla, pero el grado de contagios en esta segunda ola de la pandemia obliga, más si cabe, a ser responsables y a cumplir sin reservas las medidas higiénicas y de distanciamiento social, y esto lo han sabido entender los cazadores, como han demostrado durante la media veda.

Así las cosas, y a la espera de la ansiada vacuna, en el campo estamos ante una temporada en la que el entusiasmo es más bien reducido. La escasez de lluvias durante el verano parece haber tenido consecuencias graves, especialmente para la perdiz, pues a mediados de verano se podían observar parejas adultas de perdiz solas o con uno o dos perdigones. Dependiendo del terreno y del cuidado que se le haya prestado al campo, esta circunstancia puede variar, pero es innegable que las condiciones meteorológicas de este verano no han sido las más favorables para la cría de la perdiz, como tampoco lo ha sido para la tórtola o la codorniz, como ha quedado refrendado finalizada la media veda, que cada año se da peor, hasta el punto de que desde la UE se esté estudiando poner fin a su caza.

En la zona de las Arribes, terrenos en los que aún se puede disfrutar de la caza de la reina de la menor, el escaso número de ejemplares de perdiz que se ha observado a finales del verano y principios del otoño ha decepcionado a los aficionados a su caza, hasta el punto de plantearse orientar a otras especies sus jornadas de caza para facilitar su recuperación la primavera próxima, aunque habrá que esperar hasta el puente de la Constitución para comprobar con mayor certeza lo que se sospechaba a primeros de octubre y si es posible mantener la veda abierta para la reina hasta el cuarto domingo de enero.

Conejos y liebres

En cuanto a las poblaciones de conejo, ya se sabe de su cría irregular y que ello no atiende a más razón que la incidencia de las enfermedades y, por supuesto, a que el año anterior quedara madre en el coto, lo que cada vez es más difícil, al menos en los pagos salmantinos. A diferencia de lo que sucede en aquellos terrenos dedicados a la agricultura, los rabicortos son cada vez más escasos en los cotos salmantinos, especialmente en las zonas ganaderas, un hecho que convendría analizar para conocer cuáles son los motivos por los que los conejos son casi plaga en pagos dedicados a la agricultura mientras que en aquellos dedicados a la ganadería sus poblaciones se encuentran en peligro de extinción.

Respecto a la liebre, la cría se mantuvo en los parámetros de los últimos años, y desechada finalmente la mixomatosis, enfermedad que hizo temer a los aficionados a su caza tras varios brotes en algunos puntos de Castilla y León tras su aparición en los cotos andaluces, todo indica que las rabonas salvarán más de un bolo esta temporada.  

Fechas y cupos

El cierre de la temporada de ‘menor’ se dará el último domingo de enero, concretamente el día 24, también para la caza con galgo, que de nuevo adelantaba su apertura al día del Pilar. Además, hay que recordar que la temporada de jabalí comenzó el pasado 27 de septiembre y que concluirá el 28 de febrero.

Como el año anterior, se mantienen los cupos por cazador y día, 3 para la becada, 4 para el avefría y 3 para ambas agachadizas (computadas de forma conjunta).

Especies de caza menor:

Zorro, conejo, liebre, perdiz roja, codorniz, colín de Virginia, colín de California, faisán, becada, tórtola común, paloma torcaz, paloma bravía, paloma zurita, estornino pinto, zorzal común, zorzal charlo, zorzal alirrojo, zorzal real, urraca, grajilla y corneja, así como las siguientes especies de aves acuáticas: Ánsar común, ánade real, ánade friso, ánade silbón, pato cuchara, cerceta común, pato colorado, porrón común, porrón moñudo, focha común, avefría, agachadiza común y agachadiza chica.