Martes, 22 de septiembre de 2020

“Puerta de Salamanca”, del venezolano Alberto Hernández

El poeta y ensayista venezolano Alberto Hernández

 

Dejo conocer el poema dedicado a nuestra ciudad, escrito por Alberto Hernández, poeta, narrador, periodista y pedagogo venezolano (Calabozo, 1952). Reside en Maracay, Aragua. Tiene un posgrado en literatura latinoamericana en la Universidad Simón Bolívar (USB) y fue fundador de la revista Umbra. Ha publicado, entre otros títulos, los poemarios La mofa del musgo (1980), Amazonia(1981), Última instancia (1989), Párpado de insolación (1989), Ojos de afuera (1989), Nortes (1991), Intentos y el exilio (1996), Bestias de superficie (1998), Poética del desatino (2001), En boca ajena: antología poética 1980-2001 (2001), Tierra de la que soy (2002), El poema de la ciudad (2003), El cielo cotidiano: poesía en tránsito (2008), Puertas de Galina (2010), Los ejercicios de la ofensa (2010), Stravaganza (2012), 70 poemas burgueses (2014), Ropaje (2012). Además ha publicado los libros de ensayo Nueva crítica de teatro venezolano (1981) y Notas a la liebre (1999); los libros de cuentos Fragmentos de la misma memoria (1994), Cortoletraje (1999), Virginidades y otros desafíos (2000) y Relatos fascistas (2012), la novela La única hora (2016) y los libros de crónicas Valles de Aragua, la comarca visible (1999) y Cambio de sombras (2001). Dirigió el suplemento cultural Contenido, del diario El Periodiquito (Maracay), donde también ejerció como director, secretario de redacción y redactor de la fuente política. Publica regularmente en Crear en Salamanca (España), en Cervantes@MileHighCity (Denver, Estados Unidos) y en diferentes blogs de Venezuela y otros países. Sus ensayos y escritos literarios han sido publicados en los diarios El Nacional, El Universal, Últimas Noticias y El Carabobeño, entre otros. Parte de su obra ha sido traducida al inglés, al italiano, al portugués y al árabe. Con la novela El nervio poético ganó el XVII Premio Transgenérico de la Fundación para la Cultura Urbana (2018).

 

El mismo se publicó en la antología “Salamanca, raíz de piedra y letras”, coordinada por el poeta portugués Víctor Oliveira Mateus.

 

 

PUERTA DE SALAMANCA

 

                                                                                         Allí encontraremos el germen

                                                                                        el pedazo de la noche

                                                                                           CARLOS CONTRAMESTRE

 

De las sombras un solo espacio

la vuelta al vano de una espera

donde el tiempo atisba llagas

y memorias.

 

La Torre del Clavero rumia

la sombra del adobe,

el siglo aumenta el pulso

y la sangre visigoda se libera

de entusiasmos:

la mirada vacia de quien transita

sin mirar atrás.

 

Salamanca es un argumento. Un punto de espasmo

donde el silencio dejó la muerte en alguna grieta.

El último tren agota la hora extraviada.

Un pájaro imposible cavila en la Iglesia Vieja

y el Tormes resume la eternidad en un hombre

que mira la devota peregrinación de los inviernos.

 

 

 

PORTA DE SALAMANCA

 

                                                                                             ali encontraremos o germe

                                                                                             o pedaço da noite

                                                                                            CARLOS CONTRAMAESTRE

 

Das sombras só um espaço

a volta vã de uma espera

de onde o tempo vislumbra chagas

e memórias.

 

A Torre do Clavero rumina

a sombra do piso,

o século amplia a pulsação

e o sangue visigodo se libera

de entusiasmos:

olhar vazio de quem transita

sem olhar para trás.

 

Salamanca é um argumento. Um ponto de espasmo

de onde o silêncio deixou a morte em alguma greta.

O último trem esgota a hora perdida.

Um pássaro impossível medita na Igreja Velha

e o Tormes resume a eternidade de um homem

que testemunha a devota peregrinação dos invernos.

 

                                                             Tradução de Rogério Viana (Brasil)