Sábado, 19 de septiembre de 2020
Las Arribes al día

Sardón de los Frailes pone la primera piedra en un proyecto de ampliación turística

El índice de reservas de alojamiento sigue ascendiendo con una tasa media de ocupación del 90,5% mensual

Al soporte físico suma la cultura, historia, la memoria, conocimiento, experiencia, emociones y nuevos descubrimientos

El Ayuntamiento de Sardón de los Frailes sigue en marcha con su plan de actuación que comenzó hace más de dos años y desde entonces no para de recoger sus frutos. El trabajo bien hecho está marcando la diferencia, consiguiendo que el proyecto turístico se embarque en el siguiente eslabón para que día a día el municipio siga creciendo.

Las estadísticas avalan los resultados en todos los ámbitos de actuación y sobre todo en los tiempos difíciles que vivimos hoy en día. Es conocido por muchos, el elevado incremento de turistas que van a la localidad para descubrir sus secretos y pernoctar. Actualmente, el índice de reservas sigue ascendiendo con una tasa media de ocupación del 90,5% mensual. Este resultado tan positivo ha dado lugar a que el Consistorio de un paso más allá y siga fomentando el turismo de forma activa para así poder generar riqueza en la zona.

Las bases del proyecto se basan en descubrir la esencia del mundo rural, pero con todo tipo de comodidades. Con este afán se está cocinando un peculiar proyecto de alojamientos turísticos que va a ser completamente novedoso a lo que estamos acostumbrados como alojamiento rural.

Uno de los puntos fuertes, es que el proyecto se basa en lo existente. Cuando se habla de lo existente no se refieren únicamente al soporte físico, sino a la cultura, a la historia, a la memoria, al conocimiento, a la experiencia, a la emoción e incluso a lo oculto, a lo no visible y a lo evidente. Esta es la verdadera esencia del proyecto.

Por ello se entiende, que esa ligazón de una obra con su pasado, esa atención hacia las preexistencias, es la garantía de que las obras resulten singulares y mantengan su carácter a lo largo del tiempo.

Una de las premisas ideológicas de este proyecto es el viaje tópico de que al mundo rural se corresponde con un modo de vida socialmente armónico y respetuoso con la naturaleza; y es aquí, en este punto, donde el proyecto cobra vida, se abre al entorno y a la vez se cierra a lo sugestivo del entorno urbano. Un espacio creador de calles, un espacio de encuentro y apertura donde la naturaleza respira por entre sus muros, y donde los límites entre la naturaleza y urbanidad son difusos.

Se crea una arquitectura basada en un crecimiento gradual y que va conociendo y reconociendo las cualidades del lugar al mismo tiempo que va perfilando como puede mejorar el disfrute de lo extraordinario que la naturaleza del entorno le ofrece.

Así se parte de romper esa estacionalidad que tiene castigadas a las zonas rurales durante todo el año. Es aquí donde el proyecto crea valor y se hace fuerte. Se pretende acoger clientes de diferentes tipologías, que cada uno tiene unas preferencias y es por eso, cuando el proyecto se transforma para poder satisfacer las necesidades individuales de cada usuario, según la época del año en la que nos encontremos.

El valor arquitectónico recae en entender que todas las pequeñas intervenciones forman parte de un mismo sistema. De un sistema de bajo impacto material, donde la utilización de materiales autóctonos resalta el fuerte carácter del lugar y armoniza con lo preexistente. Se crea una arquitectura basada en un crecimiento continuado y va conociendo y reconociendo las cualidades del lugar al mismo tiempo que va perfilando como puede mejorar el disfrute de lo extraordinario que la naturaleza del entorno le ofrece.