Viernes, 14 de agosto de 2020
Las Arribes al día

Villavieja contratará un ‘agente COVID’ para controlar las actividades de riesgo vinculadas al ocio nocturno

El regidor anuncia posibles sanciones de más de 800 euros a quienes incumplan la ordenanza que regula la actividad en las peñas, e invita a los jóvenes a que propongan alternativas al ocio descontrolado actual  

El Ayuntamiento de Villavieja de Yeltes contratará en breve un vigilante nocturno, “a modo de sereno”, para que fotografíe y documente comportamientos no permitidos con motivo de la pandemia por coronavirus que existe en el país, entre ellos incumplir las distancias de seguridad social, concentración de personas en especios reducidos, no usar mascarilla y compartir entre personas que no conviven entre si elementos como vasos o botellas. Según señalaba el acalde de la localidad, Jorge Rodríguez, a LAS ARRIBES AL DÍA, llegada la madrugada en Villavieja los botellones son algo habitual en las peñas.

Ante esta situación y después de la advertencia realizada hace dos meses y medio sobre la posibilidad de aplicar la ordenanza de regulación de peñas aprobada hace tres años y medio, en el caso de que se sucedieran hechos como los observados en las últimas semanas, el Ayuntamiento procederá a sancionar a los propietarios que tengan alquiladas o cedidas peñas donde se incumplan las medidas sanitarias contra el covid-19, así como a los jóvenes que las incumplan. “El vigilante no va a denunciar, él tomará fotografías y documentará las situaciones que considere que no cumplen las normas”, señala Jorge Rodríguez, quien añade que “no nos va a temblar la mano porque creemos que las circunstancias son más que justificadas para que nuestros jóvenes y dueños de locales entiendan que no es el momento de poner sobre la mesa su derecho a divertirse infringiendo unas normas de convivencia  que ponen en riesgo la salud y la vida de muchos mayores y ancianos de Villavieja”.

Para el alcalde villaviejense el derecho de unos finaliza en el momento que se vulnera el derecho de los demás, pues asegura que “tenemos que tratar de evitar esos problemas por la obligación de defender otros derechos fundamentales como es garantizar la salud de los demás. Siento que esto tenga que ser así -añade-, pero tras una moratoria de tres años y medio desde que  se aprobó la ordenanza para la regulación de las peñas, hasta día de hoy, ni siquiera una pandemia como la que vivimos ha hecho reaccionar a nuestros jóvenes, que siguen insistiendo en comportarse de esa forma. Sancionaremos sin cartas de aviso”, añade el alcalde, qui8en considera suficiente la publicación de este vídeo “para que aquellos propietarios que tienen alquilado o cedido un local de una peña donde están ocurriendo estas aglomeraciones después del cierre de los bares, recibirán directamente la sanción recogida en la ordenanza, la primera de unos 800 euros y la reincidencia será de 3.000 euros. La siguiente es mucho más seria”.

El alcalde espera con esta medida que “si no es por voluntad propia, sea por temor a la sanción que haya una reacción y que los jóvenes se den cuenta de que no es el momento de imponer sus deseos personales de divertirse, es decir pueden divertirse pero cumpliendo unas normas que a día de hoy tengo constatado con fotografías, declaraciones y testimonios que no están cumpliendo”.

Alternativa de ocio

Como profesional de la educación, Jorge Rodríguez explica que “es muy importante prohibir y perseguir el incumplimiento de las normas para que ellos vean dónde está el límite, pero también es importante ofrecer una alternativa para que sea mucho más fácil el cumplimiento de esas normas”. Por ello ofrece a los jóvenes que realicen una propuesta alternativa a las peñas y los botellones sin control en esos lugares a favor de un “ocio más controlable”.

En este sentido, el alcalde de Villavieja recuerda el esfuerzo realizado por el Ayuntamiento para abrir las piscinas en unas condiciones de seguridad y para que las cafeterías puedan prestar un servicio en condiciones de seguridad, por lo que entiende que “el ocio de los jóvenes no puede quedar fuera del ámbito de esos espacios de seguridad. No sirve de nada unos grandes servicios muy controlados durante el día, piscinas, cafeterías y el comportamiento normal de los ciudadanos, y que de madrugada haya libre albedrío y se incumplan todas esas normas de seguridad”.