Viernes, 7 de agosto de 2020

Poesía y ejemplo. Beppe Costa, de Italia hacia Iberoamérica con versos traducidos por Gianni Darconza

Beppe Costa en uno de los homenajes que ha recibido

 

Convoco a Beppe Costa porque deseo que en el mundo de habla castellana se conozca y reconozca su nombre: como poeta, claro está,  pero también como editor y magnífico gestor cultural. Sólo nos vimos una vez, en las tierras del Amado galileo. Estuvimos en la localidad drusa de Maghar, en Galilea, participando en un festival internacional de poesía coordinado por el poeta druso-israelí Naim Araidi. Fue el año 2014 y, desde entonces, mantenemos una excelente amistad. Hace un par de años se empeñó en llevarme a un encuentro poético que coordinada en la isla de Cerdeña; y ahora, para agosto, también reincidió en invitarme a otro encuentro de poesía en una localidad cerca de Roma: en ambas ocasiones yo he sido el ‘culpable’ de no poder asistir para darle el abrazo sin distancias que se merece.

 

Y lo comento para dar unas muestras de su extrema generosidad: es un maestro que siempre quiere ser como un aprendiz, con humildad, promocionando la obra de tantos y tantos (entren en su página de wikipedia para ver sólo la punta del iceberg).

 

Ahora se ha empeñado en traducirme veinte poemas, para una plaqueta. No podía enviarle textos ya publicados en mis libros: su desapego extremo merecía que le hiciera llegar veinte poemas inéditos, seccionados de El sol de los ciegos. Libro en marcha, que alguna vez verá la luz de forma completa y que acogerá unos 200 poemitas míos escritos en más de una década.

 

 

Pero volvamos al Beppe poeta. Aquí les dejo conocer tres poemas suyos traducidos recientemente por otro grande amigo italiano, el poeta Gianni Darconza, profesor de Literatura Hispanoamericana y Comparada en la Universidad de Urbino.

 

Así, de esta forma, deseo que mi lectores y amigos de aquende y allende el castellano, degusten un aperitivo de este magnífico ser humano que escribe versos y vive la poesía como una comunión de amistad y generosidad. Él tiene unos cuantos años más que yo, pero a diferencia mía, está a años luz de mis nulos tratos con las redes y demás plataformas.

 

Entren a alguna de sus páginas, sea en facebook, youtube, blogspot…

 

https://es.wikipedia.org/wiki/Beppe_Costa

 

https://en.wikipedia.org/wiki/Pellicanolibri

 

http://beppe-costa.blogspot.com/

 

https://www.facebook.com/groups/254799428734275/

 

https://www.youtube.com/user/costabeppe

Beppe Costa con Leonardo Omar Onida, Jack Hirschman y Paul Polansky

 

TRES POEMAS EN ITALIANO Y ESPAÑOL

(Traducción de Gianni Darconza)

 

 

1. la donna che amo

 

la donna che amo ha bocca di fragola
occhi di ciliegia sorride a ogni mia frase
diviene pesca nel viso accetta il mio destino
di vecchio che ansima al soffio di vento

 

la donna che amo si specchia al mio cuore
e quando scompaio mi viene a cercare
e rimane dentro le mie righe

 

la donna che amo mi bacia la notte

mi stringe al petto mi offre il suo corpo

a volte così forte mi sveglia e  svanisce

la donna che amo la cerco di giorno

forse lavora va al mare forse ama

 

la donna che amo mi stringe le dita

lascia un nodo alla gola per ricordare di lei

a volte prende il mio corpo per un’altalena

la donna che amo ha gambe lunghe

quando le accavalla furba sorride

 

la donna che amo vede la luna mezz’ora prima di me

così devo correre a letto per farmi trovare

ha cuore grande colmo della perduta umanità

che spesso la rende triste e la spinge verso il mare
come se volesse aiutare i tanti che vogliono traversarlo

la donna che amo ha gambe morbide e passi lunghi
come a voler compensare i miei che stentano
nelle mani porta catene dorate per non farmi cadere

il lunghi capelli sciolti diventano il mio cuscino ma

quando il sole sorge per lei per me rimane ancora la notte

 

La donna che amo è un regalo alla vita

adora viaggiare e spesso si specchia nei laghi

si circonda di libri di musica e d’arte

mi guarda dal vetro col sole e mi regala le notti

ed io non ho avuto coraggio di solcare il mare

 

la donna che amo è la gioia di una bambina

i dubbi di un'adolescente il dolore di una adulta

 

Beppe Costa asistiendo a un acto poético en un colegio

 

1. la mujer que amo

 

La mujer que amo tiene boca de fresa

ojos de cereza sonríe a cada frase mía

se torna melocotón su rostro acepta mi destino

de viejo que jadea al soplo del viento

 

La mujer que amo en mi corazón se refleja

y cuando desaparezco viene a buscarme

y se queda entre mis líneas

 

la mujer que amo me besa la noche

me aprieta a su pecho me ofrece su cuerpo

a veces tan fuerte me despierta e se esfuma

la mujer que amo la busco de día

quizá trabaja, va al mar, o tal vez ama

 

la mujer que amo aprieta mis dedos

deja un nudo en la garganta para que la recuerde

a veces hace de mi cuerpo un columpio

la mujer que amo tiene piernas largas

cuando las cruza coqueta sonríe

 

la mujer que amo ve la luna media hora antes que yo

y tengo que correr a la cama para que me encuentre

tiene un corazón grande lleno de perdida humanidad

que a menudo la entristece y la empuja hacia el mar

como si quisiera ayudar a los que quieren atravesarlo

 

la mujer que amo tiene piernas suaves y pasos largos

como si quisiera compensar los míos que batallan

en sus manos trae cadenas de oro para no hacerme caer

su largo cabello suelto se hace cojín para mí pero

cuando amanece para ella para mí aún es la noche

 

la mujer que amo es un regalo a la vida

le encanta viajar y a menudo se espeja en los lagos

se rodea de libros de música y de arte

me mira desde el cristal con sol y me regala las noches

y yo no he tenido el coraje de surcar el mar

 

la mujer que amo es la felicidad de una niña

las dudas de una adolescente y el dolor de una adulta

 

Beppe Costa leyendo los poemas de Alencart, con Margalit Matitiahu y Stefania Battistella (foto de Jacqueline Alencart,Maghar -  Israel, 2014)

 

2. mentre m’accorcio e m’arranco agli ultimi scalini del cammino

rimpiango di non aver potuto vivere vicino al mare e ai fiori

ogni onda era la mia parte musicale mentre battevo quel tempo utile

ma ogni giorno la vita come un pianoforte aveva solo tasti bianchi e neri

 

il peso dentro diventa insostenibile così che respirare è gran fatica

attraversi lunghe distanze sperando ch’io possa innaffiare la tua rosa

malgrado sai che la fonte sia esaurita e solo posso darti lettere d’amore

 

 

2. mientras me reduzco y recorro a duras penas los últimos peldaños del camino

añoro no haber podido vivir cerca del mar y de las flores

cada ola era mi parte musical mientras tocaba ese tiempo útil

pero cada día la vida como un piano sólo tenía teclas blancas y negras

 

el peso se hace insostenible dentro de mí y respirar es una gran aflicción

atraviesas largas distancias esperando que yo pueda regar tu rosa

aunque sepas que la fuente se ha agotado y sólo puedo darte cartas de amor

3. quando verrà giorno di dimenticate cose

mi stenderò alla terra senza più ricordi

non vedrò più bellezze né orridi delitti

sarò sereno senza il pianto del neonato

sarò soltanto io nessun altro da pensare

ma l’ultima immagine sarà quella del mare

e di te

 

Beppe Costa en Roma (1984)

 

3. cuando llegue el día de las cosas olvidadas

me voy a tender sobre la tierra sin más recuerdos

ya no veré bellezas ni horribles delitos

estaré tranquilo sin el llanto de un neonato

seré sólo yo y nadie más en quién pensar

pero mi última imagen será la del mar

y tú

 

Los poetas Costa y Battistella, con el chino Gao Xing, en Galilea (foto de Jacqueline Alencar)

 

Beppe Costa (Catania, Italia, 1941). Poeta, traductor y editor. Sus libros publicados son, entre otros: Una poltrona cómoda (1970); Un po’ d’amore (1975); Metamorfosi di un concetto astratto in due tempi con accompagnamento di ottavino (1982); Canto d’amore (1986); Fatto d’amore (1987); Impaginato per affetto (1989); Il male felice (1992); Due o tre cose che so di lei (1995); Poesie per chi non sa fare altro (2002); Anche ora che la luna (2010); Rosso, poesie d’amore e di rivolta (2012); La terra (non è) il cielo! (2014) e Il poeta che amava le donne (e parlava coi muri) / El poeta que amaba a las mujeres (y hablaba con las parades), Pettirosso editore, 2019. A lo largo de su trayectoria ha recibido numerosos premios, entre los que están: Premio Ragusa (1984); Premio Alfonso Gatto (1990); Premio Ciudad de Ascoli (1992); Premio internacional de Poesía “Il Delfino d’Argento” (1992) o el Premio Internacional Ciudad de Ostia (2012).

Los poetas Oscar Hahn (Chile) y Gianni Darconza (Italia)