Lunes, 3 de agosto de 2020
Ciudad Rodrigo al día

La apertura veraniega al turismo de templos religiosos se prolongará más de lo habitual

Para compensar que no estuvieron abiertos durante la pasada Semana Santa

A partir del próximo martes 14 de julio estarán abiertos al turismo varios templos de la Diócesis de Ciudad Rodrigo, dentro del habitual Programa de Apertura de Monumentos ‘Abrimos en Verano’ que promueve por toda la región la Consejería de Cultura y Turismo de la Junta de Castilla y León en colaboración con las respectivas Diócesis.

Este Programa de Apertura de Monumentos  tiene este año una novedad: la ampliación de su período de duración, para compensar que durante la Semana Santa no se pudo desarrollar. En palabras del delegado diocesano de Patrimonio, Roberto Vegas, “se ha buscado que los monumentos estuvieran abiertos el mismo número de días en total que otros años”, de tal modo que los días que no abrieron en Semana Santa se pasan al verano, y así “en vez de terminar a finales de agosto como otros años, terminaremos a mediados de septiembre”.

En Ciudad Rodrigo, estarán abiertos dentro de este Programa de Apertura de Monumentos las Iglesias de El Sagrario, y San Pedro-San Isidoro, y la Iglesia del Hospital de la Pasión, que se podrán visitar de forma gratuita de martes a domingo de 11.00 a 14.00 y de 17.00 a 19.45 horas, respetándose eso sí los horarios de culto que tiene cada espacio.

En el resto de la Diócesis de Ciudad Rodrigo también estarán abiertos al público dentro de este Programa de la Junta la Iglesia Nuestra Señora de Porta Coeli del Monasterio del Zarzoso de El Cabaco; la Iglesia de Nuestra Señora Entre Dos Álamos y la Iglesia Conventual de la Pasión del Monasterio de Madres Agustinas de San Felices de los Gallegos; la Iglesia de San Pedro Apóstol de Hinojosa de Duero; la Iglesia de Santiago Apóstol de Sobradillo; y la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Lumbrales.

Las visitas deberán realizarse siguiendo las medidas de prevención implantadas para luchar contra el coronavirus, como son el uso de mascarilla, la puesta a disposición de los visitantes de gel hidroalcohólico (o similar), la distancia de seguridad interpersonal de 1,5 metros, y los límites de un máximo del 75% del aforo y de un máximo de 25 personas en el caso de grupos.

En palabras del delegado de Patrimonio, este Programa es “un buen modo que tiene la Diócesis para favorecer el turismo saludable y seguro tras estos meses de confinamiento, ya que la crisis sanitaria y económica ha impulsado un turismo de proximidad, asequible y no masificado”. Asimismo, Roberto Vegas indicó que este proyecto tiene como objetivo “dar a conocer nuestro Patrimonio tan valioso artísticamente y con el que además podemos evangelizar y transmitir la fe que hemos recibido de nuestros antepasados”.