Jueves, 13 de agosto de 2020
Las Arribes al día

Pasado el verano llegará a Aldeadávila la primera partida de 100 chivas del proyecto municipal de caprino

El objetivo será alcanzar las 1.200 cabras en producción en régimen semiextensivo sobre 1.500 hectáreas, desde la cría de cabritos a la elaboración de queso artesanal

La elección de la raza malagueña se debe a su rusticidad y sus cualidades de adaptación al terreno de las Arribes /AECCM

Pasado el verano llegará a Aldeadávila de la Ribera la primera partida de 100 chivas adquiridas por el Ayuntamiento de esta localidad con cargo al proyecto de caprino promovido por el Consistorio, una iniciativa surgida hace ya algo más de una década y cuya su conclusión supondrá una inversión cercana a 1 millón de euros.

La ejecución de este proyecto tiene varios objetivos, como recuerda el alcalde de la localidad, Santiago Hernández, el principal será potenciar el sector turístico, además de generar empleo y proteger el entorno natural, además de recuperar una actividad tradicional en el Parque Natural Arribes del Duero, hoy prácticamente desaparecida.

Construida la nave ganadera con un coste aproximado de 183.000 euros, en estos momentos el Ayuntamiento procede a la construcción de la nave de la ordeñadora, instalaciones que el regidor espera estén finalizadas “pasado el verano”. El paso posterior será la instalación de la ordeñadora, lo que supondrá un desembolso de 131.000 euros.

Una vez obtenido el código de explotación ganadera, trámite que se espera conseguir en unos meses, llegarán las primeras 100 chivas de raza malagueña a Aldeadávila. El Ayuntamiento ha optado por la adquisición de chivas de unos tres meses de edad en lugar de animales en producción, el objetivo es lograr una mejor adaptación de la cabaña a las condiciones medioambientales y climatológicas de la zona, y “facilitarnos que nos familiaricemos en el manejo”, añadía el alcalde, quien -además- matizaba que “los plazos que nos hemos marcado son orientativos, pues pueden surgor cosas que en prinicpio no estaban previstas” .

La producción de las primeras cabras se espera en un año, un proceso que será gradual de acuerdo a la ampliación del proyecto hasta su finalización con unas 1.200 cabras en régimen semiextensivo sobre una superficie de 1.500 hectáreas, porque “las que no estén en producción pastarán en el campo”, añade el alcalde. Por ello, Hernández recuerda que será prioritario el vallado de parcelas destinadas a pasto, actividad esta que tendrá como segunda función “la prevención de incendios de los que tanto riesgo tenemos y tanto miedo nos dan cada año llegadas estas fechas”, señalaba.   

La construcción de una fábrica de queso artesanal es la última de las fases del proyecto, será ‘la guinda’ para poder mostrar a los visitantes el proceso completo de una actividad tradicional como es la cría de cabras en el Parque Natural Arribes, desde el nacimiento de los cabritos al pastoreo, el ordeño y la elaboración de queso de cabra, cumpliéndose así uno de los objetivos principales del proyecto, que es potenciar el turismo en esta localidad. A su vez, el pastoreo reduciría sensiblemente en la zona afectada el riesgo de incendios. Y por último, la producción de esta explotación conlleva inexorablemente la creación de empleo, número que por el momento el regidor prefiere eludir, pues “el proyecto irá creciendo de forma gradual y las necesidades se irán viendo según avancemos en el tiempo”. De este modo se cumplirían todos los objetivos de una iniciativa     

  • Nave ganadera ya finalizada a falta del equipamiento
  • Nave de ordeño en construcción