Lunes, 3 de agosto de 2020

Simbólica ceremonia de reapertura de la frontera hispano-lusa

Un acto breve, sencillo y discreto protagonizado por las más altas figuras del Estado español y portugués

Los jefes de Estado y de Gobierno de España y Portugal en el Castillo de Elvas. Foto de la Casa Real

Los jefes de Estado y de Gobierno de España y Portugal han protagonizado la mañana de este miércoles un acto simbólico en Badajoz y en Elvas con el fin de representar la importancia que para ambos países supone la reapertura de la frontera común tras los tres meses y medio en que ha estado controlada para contener la propagación de la pandemia.

El rey de España, Felipe VI, el presidente de la República de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez y el primer ministro portugués, António Costa, se encontraron hacia las 10h45 (hora española) en la Alcazaba de Badajoz en una ceremonia sencilla y simbólica.

Sonaron los himnos de Portugal y de España, posaron para los medios y dieron un breve paseo por la Alcazaba hasta los miradores desde donde se divisa Portugal.

A continuación, partieron hacia la localidad portuguesa de Elvas, apenas a 16 kilómetros de Badajoz.

Después de detenerse brevemente para hablar con los ciudadanos que allí esperaban, ambos jefes de Estado y de Gobierno se dirigieron al Castillo de Elvas para una ceremonia igual a la trascurrida en Badajoz, con la interpretación del himno de España, a continuación el de Portugal y posado para los medios.

Rebelo de Sousa, el rey Felipe VI, António Costa y Pedro Sánchez han paseado después hasta el Mirador de Santa Luzia, dentro de la fortaleza, una atalaya desde donde se ve la llanura extremeña; un gesto simbólico para mirar hacia España, al igual que desde la Alcazaba pacense habían mirado hacia Portugal.

Una vez terminadas las dos ceremonias, los máximos representantes portugueses y españoles del Estado se han dirigido a un hotel de Elvas para un breve momento de conversación privada.

Está previsto que Marcelo Rebelo de Sousa y el rey Felipe VI abandonen antes del final de la mañana la localidad, mientras que António Costa y Pedro Sánchez se han dirigido nuevamente al Castillo de Elvas para responder a algunas preguntas de la prensa.

En unas palabras pronunciadas en español, el presidente Pedro Sánchez manifestó la “inmensa felicidad que tengo de poder volver a encontrarme en Elvas con mi amigo el primer ministro Costa”. Pedro Sánchez reveló vivir este momento con “mucha emoción” y con una visión compartida respecto a lo ocurrido con la pandemia y respecto a cuáles son los ahora los desafíos a nivel europeo.

El presidente Sánchez también quiso subrayar la “enorme gratitud de la sociedad española” hacia Portugal, de cuyo primer ministro, António Costa, Pedro Sánchez afirma haber recibido en todo momento “cariño, apoyo y aliento”, una relación cordial que el presidente español dice haber profundizado durante estos meses.

Respecto al mensaje dirigido a portugueses y españoles ahora que ya se pueden mover libremente por todo el territorio ibérico, Pedro Sánchez quiso dejar una palabra de “calma y serenidad” con la que debe ser vivida esta nueva etapa, aunque con la “máxima atención”.

Por su parte, el primer ministro Costa se dirigió a la prensa española en castellano, “voy a intentar hablar en mi mejor portuñol”, dijo, afirmando que el cierre de frontera ha sido un momento único que “no queremos que vuelva a suceder, ya tuvimos muchos siglos la frontera cerrada”. Respecto a cómo enfrenta Portugal esta nueva fase, António Costa aseguró que “no vemos la apertura de frontera como una amenaza sino como una oportunidad para ambos, aunque hasta que no tengamos una vacuna tenemos que vivir esta nueva realidad previniéndonos del contagio con las reglas que ya sabemos”.

Ambos dirigentes se refirieron al papel de la Raya en la digitilización y la transición energética que ambos países quieren enfrentar. Pedro Sánchez se refirió, además, a la necesidad de mejorar la cohesión territorial interna y de la península ibérica respecto a Europa como una de las grandes lecciones dejadas por esta pandemia.

António Costa quiso terminar su intervención con unas palabras dirigidas a españoles y portugueses que visiten el país vecino este verano: “[los españoles] son muy bienvenidos y deben cumplir las normas sanitarias de Portugal, al igual que los portugueses deben cumplir los protocolos de España; esta apertura implica mucha disciplina para cumplir las normas en ambos lados”.

Esta ceremonia, totalmente simbólica, se produce una vez que la medianoche pasada (23 horas en Portugal) fue recuperada la libre circulación entre España y Portugal tras los tres meses y medio en que ha estado controlada para contener la expansión de la pandemia de COVID-19. Una situación insólita desde la eliminación de fronteras interiores en el marco de la Unión Europea.

Durante este tiempo, únicamente se ha podido pasar por alguno de los nueve puntos de frontera autorizados siempre que se tratase de trabajadores trasfronterizos, transporte de mercancías y algunos otros supuestos recogidos por los decretos emitidos por ambos países después de una decisión tomada bilateralmente.

Durante este tiempo, miles de trabajadores españoles y portugueses de localidades rayanas de norte a sur del perímetro de frontera se han visto obligados a recorrer kilómetros diariamente para acceder al país vecino por el Punto de Paso Autorizado (PPA) más cercano. El comercio y las relaciones personales de estas poblaciones fronterizas han sufrido particularmente con esta medida.

Esa bilateralidad y sintonía en las relaciones de vecindad de ambos estados se ha querido representar con este acto en estas dos localidades fronterizas durante la mañana de hoy, en el que han participado las más altas figuras del Estado.

Elvas celebró ayer el octavo aniversario de su declaración como Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. En otro tiempo, Elvas desempeñó un papel fundamental como defensa de primera línea del reino de Portugal frente al reino de España.

Este 1 de julio Portugal pasa al estado de alerta, avanzando en la ‘nueva normalidad’, salvo el área metropolitana de Lisboa, que se mantiene en estado de contingencia, un poco más restrictivo que el de alerta. Hay 19 barrios de la periferia norte y noroeste de Lisboa donde rige el estado de calamidad, con reglas más rígidas para controlar los brotes producidos en esta zona durante las últimas semanas.

Fotos de la Casa Real